Gradas no lucen a tope en un fogueo desde 2011, cuando el rival fue Argentina

Por: José Pablo Alfaro Rojas 8 septiembre, 2015

Jugar un amistoso en el Nacional a estadio lleno se ha convertido en una tarea titánica para la Tricolor, pues desde el 2011 no se venden todos los boletos disponibles para un fogueo.

El cotejo de hoy ante Uruguay es un claro ejemplo de ello, ya que hasta ayer por la tarde se registraban solo 15.000 entradas vendidas.

La última vez que la Joya de La Sabana se vio a reventar en un partido de preparación fue contra Argentina, durante la semana de inauguración del reducto, hace casi cuatro años.

Luego de ese enfrentamiento, la Mayor jugó contra nueve selecciones más, con resultados diversos en las graderíos.

Ni siquiera ante España, recién proclamada campeona del mundo, se vendieron los 34.000 tiquetes que se pusieron a disposición del público; en esa ocasión, el reducto estuvo a un 85% de su capacidad total (29.000 personas).

Aún más lejos quedó Brasil con Neymar y Ronaldinho en la cancha, pues la afición apenas ocupó el 67% del escenario.

Otros rivales como Guatemala, Perú y Paraguay (en el 2014) ni siquiera pudieron llenar el 50% de los asientos disponibles.

Pero, ¿por qué la afición responde tibiamente a los partidos de fogueo de la Mayor?

“Me parece que en Costa Rica la afición es muy crítica, por lo que responde según el momento que viva el equipo, más que apoyar en las buenas y en las malas”, explicó el secretario general de la Fedefútbol, Rafael Vargas.

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El duelo ante Paraguay de este año le da credibilidad a la hipótesis del dirigente, debido a que era la primera vez que la Sele jugaba en suelo tico tras la exitosa participación en el Mundial de Brasil.

Ese día, el estadio lució a un 89% de su capacidad, pese a que era un rival de poco peso.

Ciertamente, la Fedefútbol necesita que los aficionados adquieran al menos el 60% de los espacios disponibles (cerca de 20.000 boletos) para no tener perdidas.

Según Vargas, el 10% de las ganancias le corresponden a la administración del reducto.

Además, el ente invierte alrededor de $100.000 (¢55 millones) en la logística del evento, sumado al costo de traer a los charrúas.

Por puntos. Por otro lado, el entusiasmo de los seguidores aumenta notablemente para los juegos de carácter eliminatorio.

En el último proceso, los cinco partidos que realizó la Tricolor en casa, durante de la hexagonal, se disputaron con el estadio lleno.

“Pareciera que los tres puntos camino al Mundial son la mayor motivación de los aficionados. En amistosos existe la queja de que los precios son altos”, agregó el presidente, Rodolfo Villalobos.