Por: Esteban Valverde 28 marzo, 2015

La zona de volantes de la Selección Nacional vivió una presión asfixiante en el partido ante Paraguay. Los mediocampistas tuvieron, prácticamente, marca hombre a hombre, lo cual dificultó la creación de juego.

Joel Campbell, Bryan Ruiz y Celso Borges fueron parte de las víctimas del dobleteo.

Cuando los nacionales intentaban dejarse el balón para buscar profundizar con un pase filtrado o una acción individual, los rivales ahogaban las opciones, por lo que se veían obligados a apoyarse atrás.

Borges, uno de los encargados de darle salida al equipo patrio, comentó que rivales como los guaraníes dan la oportunidad de mejorar en situaciones como cuando el rival prioriza la defensa sobre el ataque.

Celso Borges intenta conducir la pelota ante Paraguay. | JORGE ARCE
Celso Borges intenta conducir la pelota ante Paraguay. | JORGE ARCE

El mediocampista describió que cuando el rival presiona mucho en la zona intermedia se deben buscar salidas alternativas y contra los albirrojos se mostró una posible solución.

“El desequilibrio tenía que venir desde atrás con salida rápida de los centrales, Júnior Díaz y Óscar Duarte, entonces eso es bueno porque cuando lo hicieron la mayoría de veces se terminaba bastante bien en el otro arco”, explicó.

El número 5 de la representación tica destacó la importancia de no caer en la desesperación, ya que aún así no buscaron saltarse la zona de volantes.

Normalmente, Júnior o Duarte encontraban la forma de conectar, con pase al ras, con John Jairo Ruiz y Campbell.

“Creo que lo importante fue que siempre se tuvo un balance en ambas zonas del campo y eso en un juego intenso es un elemento a destacar. Paraguay fue una muy buena prueba”, expresó.

Otra variante que libera a la media cancha de las férreas marcas es la subida de los laterales, lo anterior porque esto obliga a los mediocampistas del contrincante a salirse de su zona.

La Tricolor tendrá ahora el reto de ser más camaleónica en su forma de desarrollar juego, para así evitar ser presa fácil de la asfixia con que los marcan en la zona de creación.