El lateral izquierdo logró con su polifuncionalidad ganarse un puesto en el equipo de Paulo César Wanchope, el zaguero saprissista jugó tres partidos como estelar.

Por: Esteban Valverde 20 julio, 2015
El defensor Francisco Calvo disputó un balón con el atacante mexicano Oribe Peralta.
El defensor Francisco Calvo disputó un balón con el atacante mexicano Oribe Peralta.

New Jersey, EE.UU.

Francisco Calvo comenzó la Copa Oro como suplente, pero al final terminó siendo un punto clave para la defensiva costarricense el certamen.

El zaguero del Saprissa aprovechó la oportunidad cuando Paulo César Wanchope se la dio y acabó con muchos de los apuros que se pasaron por la zona izquierda.

Calvo jugó como lateral izquierdo ante El Salvador y fue central en los partidos contra los equipos de Canadá y México, demostrando que puede cumplir en ambas posiciones y le da una ventaja competitiva con su polifuncionalidad.

Ante México el futbolista tuvo bajo control al artillero Oribe Peralta, y además se fajó para detener a Carlos Vela cuando intentó ingresar al área nacional con individualidades.

Un detalle que respalda el buen nivel del zaguero es su seguridad en el pase, Calvo alcanzó un 80% de efectividad, al conseguir 45 pases correctos y solo fallar 11 veces.

"Yo siempre estoy listo y trabajando para ser titular, me siento muy contento porque el cuerpo técnico me acuerpa y me da la confianza, al final se me dieron las cosas gracias a Dios y pude aprovechar la oportunidad", afirmó el futbolista.

Pero el jugador terminó con un sabor de boca amargo, lo anterior porque la eliminación le dolió muchísimo. Francisco es claro en que él vino a este torneo con la clara intención de llevarse el trofeo.

"Yo tengo que ser sincero de que quería ganar la Copa Oro como todos mis compañeros y eso me deja cierto sinsabor, pero la verdad es que el grupo va para adelante porque lo hicimos bien", finalizó.