Por: Fiorella Masís, Daniel Jiménez 8 junio
Uno de los revendedores le ofrece entradas a un aficionado que llegó en automóvil, ayer en las afueras del Estadio Nacional. | DANIEL JIMÉNEZ
Uno de los revendedores le ofrece entradas a un aficionado que llegó en automóvil, ayer en las afueras del Estadio Nacional. | DANIEL JIMÉNEZ

Los revendedores se valieron de la fiebre de muchos aficionados por ver a la Selección y a Keylor Navas, para obtener una jugosa ganancia con la venta de entradas.

Horas antes del partido de este jueves contra Panamá, estos comerciantes informales llegaron a cobrar hasta ¢80.000 por cada una.

Con tal de vibrar con la emoción de ver al equipo patrio, algunas personas desembolsaron esa suma de dinero para adquirir el tiquete.

Cuando la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) puso a la venta los boletos, el 3 de mayor anterior, estableció que tenían un valor de ¢10.500, ¢20.500 y ¢25.500, según la localidad.

Esta vez, cada uno tuvo un recargo de ¢500 que se destinarán al Hospital de la Mujer, para la compra de equipo médico y para el programa Sala de la Esperanza , que permitirá la adecuada atención a bebés prematuros.

Unos 20 revendedores ofrecían las entradas en las afueras del Estadio Nacional, ayer.

Entre ellos estaban John Durán e Irving Vallejos, quienes aseguraron que muchas personas se acercaban a comprar, pese a que la lluvia no daba ni un minuto de tregua.

“Se está vendiendo muy bien”, expresó Durán unas tres horas antes del pitazo inicial del partido eliminatorio rumbo al Mundial Rusia 2018.

Otros prefirieron no hablar y ni siquiera se identificaron.

De todo. Según comentaron Durán y Vallejos, algunos aficionados llegaron en sus vehículos para adquirir el boleto y luego prosiguieron su camino.

Otros se animaron a ir al Estadio Nacional a buscar la preciada entrada, listos para disfrutar el encuentro. Si la compraban, ingresaban de una vez a ocupar su asiento.

Pese a que el fuerte aguacero y la rayería no cesaban, la venta continuó con buen ritmo, según contaron estos comerciantes informales.

El miércoles, algunos revendedores expresaron que el apetito por las entradas aumentó el sábado, cuando Navas quedó bicampeón en Champions.

Las capas también fueron muy apetecidas por los aficionados que llegaron a apoyar a la Tricolor , debido a las condiciones climáticas.

Además, la lluvia agravó las presas que suelen producirse cada vez que juega la Sele .

Costa Rica se enfrentará este martes a Trinidad y Tobago, a las 8 p. m., también en el Estadio Nacional, en La Sabana.