Por: Cristian Brenes 14 noviembre, 2016
El zaguero Francisco Calvo sufrió un esguince en la pierna derecha en el juego del viernes ante Trinidad y Tobago. | CRISTIAN BRENES
El zaguero Francisco Calvo sufrió un esguince en la pierna derecha en el juego del viernes ante Trinidad y Tobago. | CRISTIAN BRENES

Puerto España, Trinidad y Tobago. La muralla de la Selección de Costa Rica se quedó sin cuatro de los pilares claves para resistir los embates de los adversarios; sin embargo, en la Tricolor niegan que existan fisuras que puedan poner en riesgo la resistencia atrás.

Las ausencias de los lesionados Giancarlo González, Óscar Duarte y Francisco Calvo, más la sanción de Cristian Gamboa, no provocar que se enciendan las alarmas o que se caiga en pánico, de cara al juego de este martes ante Estados Unidos (8:05 p. m.), según los propios seleccionados.

González, Duarte y Gamboa fueron tres de los cinco estelares que trabajaron casi a la perfección en el Mundial de Brasil 2014, al punto de solo permitir dos tantos en contra en cinco juegos.

Además, estos mismos hombres contribuyeron para que en la cuadrangular anterior, la Sele únicamente viera caer el marco en tres ocasiones, luego de seis compromisos disputados.

Incluso, Calvo logró adaptarse a la perfección a la línea de cinco y era una de las opciones de recambio para esta zona.

Pese a todo esto, los integrantes de la Tricolor atribuyen el buen desempeño de la parte baja a un tema de funcionamiento grupal y sincronización de movimientos que se logra por el método de entrenamientos de Óscar Machillo Ramírez, y no a un tema de nombre.

Lo anterior hace que entre los defensores exista mucha confianza en mantener la solidez, resistir los embates y salir ilesos frente a los norteamericanos.

“El profesor nunca trabaja solo con una defensa base, sino que arma líneas defensivas diferentes y todos entrenamos bajo la misma idea. Óscar siempre dice que no se sabe a quién le puede tocar porque pueden presentarse lesiones o sanciones, por eso tenemos claros los conceptos”, señaló Johnny Acosta.

Otro de los puntos a los que también se apegan los seleccionados para afirmar que no debe existir preocupación es que se tienen recambios y quienes se incorporaron para esta eliminatoria, responden en la cancha.

Casos como el de Rónald Matarrita y Kendall Waston son un reflejo de lo que señalan.

Ante los norteamericanos, Ramírez podría armar una zaga con Michael Umaña, Acosta y Waston por el centro, mientras que por la izquierda estaría Matarrita y por la derecha Bryan Oviedo, quien pese a tener un perfil zurdo, ya lo hizo por la derecha con la Tricolor y en el Everton.

Si no es Oviedo, el campo sería para José Andrés Salvatierra.

“Cuando hay un remplazo lo hace igual y mejor que el que sale. Todos trabajamos de la misma manera y por esto no cuesta acomodarse. Nos conocemos bastante bien y sabemos lo que se debe hacer”, puntualizó Kendall.

En la Sele se sienten confiados en soportar y seguir con una muralla sólida en defensa.