Errores al defender propiciaron los goles de unos batalladores Reggae Boyz

Por: Esteban Valverde 9 julio, 2015

Los Ángeles, EE. UU.

Cristhian Gamboa miró al suelo; Giancarlo Pipo González puso sus manos en la cintura y buscó explicaciones en el cielo. Era el final del juego y la Sele igualó a dos ante una férrea Jamaica.

Los ticos estaban advertidos. Jamaica no cedería en su orden defensivo, por lo que había que intentar encontrar huecos en esa muralla amarilla.

Pero las desatenciones propias al defender complicaron aún más el compromiso. De hecho, provocaron más de un enojo en el timonel Paulo Wanchope.

La muestra más clara se dio al 12’, cuando un saque de banda jamaiquino se convirtió en un centro, la pelota sobrepasó a Giancarlo González y Roy Miller. Júnior Díaz intentó recortar, pero también el balón lo bañó y le quedó a Garath Mccleary, quien fusiló a Esteban Alvarado.

Wanchope chocó sus manos contra sus piernas y se quedó viendo por 10 segundos al suelo.

La defensiva entró en confusión luego de un arranque en que la Nacional tuvo mucho control del balón. El problema fue que esto solo tardó 10 minutos.

Los caribeños, más allá del gol, continuaron con la misma propuesta: buen repliegue y salidas rápidas por las bandas.

Por su parte, la Tricolor tuvo que recurrir a la táctica fija para volver al partido.

Al 32’, en un tiro libre, Ruiz sirvió el balón de forma rastrera a David Ramírez, quien de seguido sacó un centro con la izquierda y Roy Miller puso el 1 a 1 en el marcador.

Los ticos volvieron a adquirir confianza y cuatro minutos después, le dieron vuelta a la situación. Ramírez corrió al espacio en el sector derecho de la defensiva de los Reggae Boyz; Celso Borges metió un pase largo; el artillero la bajó y bañó al cuidapalos, Dwayne Miller.

El entretiempo llegó cuando el combinado rojo tomaba nuevamente su mejor forma.

En la segunda parte, los dirigidos por Chope intentaron conservar el control del balón y administrar los tiempos, pero una jugada individual volvió a traerse abajo todos los planes.

Joel McAnuff tomó la esférica en media cancha, enfrentó tres marcas, las dejó atrás y con un tiro al costado izquierdo de Alvarado, lo venció.

Ya con el 2 a 2, Paulo intentó buscar la victoria a como diera lugar, incluyó a Elías Aguilar, también a Álvaro Saborío y a Deyver Vega, pero no fue suficiente.

El equipo del Caribe continuó con su estilo y logró poner en más problemas al combinado patrio. Esteban sacó un par que pudieron empeorar el panorama.

Lo cierto es que ayer quedó claro que la fase de grupos no será tan sencilla como se esperaba.

Ahora hay que ganarle a El Salvador para así ir pensando en la clasificación.

Queda la esperanza de que con sus gestos al final del cotejo, hasta los mismos futbolistas sintieron la desazón del empate, por lo que la revancha está a dos días, en la ciudad de Houston.

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