Aunque pareciera lógico que la principal responsabilidad de los artilleros es anotar goles, el presente de la Nacional es tan raquítico en cuanto a delanteros, que la presencia en la red de tres ellos es algo inusual.

Por: Fiorella Masís, José Pablo Alfaro Rojas 15 julio
Atacante Ariel Rodríguez en su entreno de este viernes en la Selección Nacional.
Atacante Ariel Rodríguez en su entreno de este viernes en la Selección Nacional.

Dallas, EE.UU.

Que tres delanteros hayan perforado las redes en Copa Oro le da un respiro al timonel Óscar Ramírez, escaso de romperredes en este 2017 y en la mayoría de su proceso con la Tricolor.

Aunque pareciera lógico que la principal responsabilidad de los artilleros es anotar goles, el presente de la Nacional es tan raquítico en cuanto a delanteros, que la presencia en la red de tres de ellos es algo inusual.

Marco Ureña, Ariel Rodríguez y David Ramírez suman una anotación. Ramírez con más obligaciones de retroceder y apoyar a los volantes en la presión y la marca, pero con espacio para sumarse con frecuencia al ataque.

"Da mucha confianza anotar. Creo que para la parte defensiva es una tranquilidad que los delanteros lleguen al gol", aseguró el ariete Marco Ureña.

De las tres fichas de ofensiva, solo Ureña ha tenido participación en esta eliminatoria. El atacante recién empieza a ganar confianza en su club, el San José Earthquakes de la MLS, después de ser relegado a un rol secundario en el balompié de Dinamarca y Rusia, en donde jugó solo a cuenta gotas.

Marco Ureña esta vez no pudo hacer valer su buen tino en la Sele y salió sin anotar del juego ante Canadá.
Marco Ureña esta vez no pudo hacer valer su buen tino en la Sele y salió sin anotar del juego ante Canadá.

La realidad refleja que el aporte de los delanteros en el actual proceso ha sido raquítico, tanto que el central y lateral Francisco Calvo es el goleador de esta etapa con tres anotaciones.

José Guillermo Ortiz anotó dos tantos en la Uncaf y es el otro atacante que ha dado su aporte.

En parte, el discurso de Machillo recalcó la necesidad de incorporar nuevas cartas a su baraja, a las puertas de la próxima jornada eliminatoria, en donde Costa Rica podría sellar su boleto a Rusia 2018.

Ciertamente, los jugadores saben que es determinante incrementar el número de anotaciones para llegar con más confianza a la ruta eliminatoria, y de paso, poner a pensar a Óscar Ramírez.

"Hemos trabajado duro la definición y sabíamos que el gol iba a llegar en cualquier momento. Me siento muy feliz por el hecho de que mis compañeros y yo hayamos podido marcar de nuevo", agregó Ramírez.

En la era Ramírez el peso ha recaído sobre los volantes, ante la evidente ausencia de hombres de peso en ofensiva.

Estilos distintos. Los tres delanteros que aparecen en el registro de esta Copa Oro tienen características distintas, a las que se les puede sacar provecho, de acuerdo al esquema que se utilice.

Como sucedió frente a Guayana en el segundo tiempo, Ureña es más efectivo con espacio para hacer diagonales y correr a la espalda de los defensores. Esto sucede, mayoritariamente, cuando Costa Rica juega al contragolpe.

Ariel, en cambio, es un hombre de área, que necesita estar cerca de su hábitat natural para generar peligro. Al futbolista le favorece cuando la Sele decide llevar la iniciativa y sumar hombres al ataque.

"La Copa Oro es para eso (probar jugadores). Tenemos objetivos y vamos paso a paso, pero también estamos ganando muchas cosas para el futuro, que es la eliminatoria", recalcó Rodríguez.

Frente a Guayana, tuvo tres ocasiones de gol, y una de ellas la mandó a la red.

Ariel se sacrifica para presionar la salida y colaborar por los costados pero no tiene la velocidad ni la movilidad para correr al espacio con la solvencia de Ureña. Sin embargo, es un mejor definidor.

Aún cuando apenas si jugó en el balompié de Portugal, Ramírez ha demostrado en esta Copa Oro que si se concentra en cumplir las funciones tácticas que le asignan, puede ser un futbolista valioso.

Ramírez juega recostado por una banda o en el centro del ataque. El seleccionador lo ha utilizado, principalmente, como extremo por derecha, con una gran responsabilidad de bajar y acompañar a los volantes.