Por: Juan José Herrera Ch., José Luis Rodríguez C. 14 septiembre, 2014

Imagen sin titulo - GN
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Con un único partido en la Copa Centroamericana , Bryan Ruiz dejó claro por qué es el dueño de la capitanía en la Selección, el cerebro que llena de ideas a un equipo que había resentido esa falta de liderazgo en la cancha.

Ansioso por dejar atrás un receso europeo que no le trajo los aires de cambio que esperaba, Ruiz sorprendió en la final como un refuerzo de última hora que le cambió totalmente la cara a la Tricolor .

Su llegada no solo volvió a instaurar la figura de conductor en el equipo, sino que además fue la voz de mando que ahora sí trajo los aires mundialistas al bicampeón de la Uncaf.

“Yo vine a aportar lo que me han dado los años, a darle algo de la experiencia y aprendizaje que nos dejó el proceso pasado a un puñado de gente nueva.

“Desde mi llegada hablamos de las cosas que hicimos bien en el Mundial, por ejemplo, jugar con la línea adelantada, si ustedes vieron hubo muchos fueras de juego en este partido que tal vez no pasaron antes, eso lo volvimos a tener y ayudó”, aseguró el mediocampista.

Ruiz apuntó que su aporte, además de ese rol de creativo, se enfocó en esa otra parte de grupo, de unificar lo que los capitanes de esta selección quieren.

“Hablamos mucho de idea de grupo, de estar fuertes, de dar todo en los entrenamientos, vacilar cuando se puede, hacer un grupo sano, eso es lo que los capitanes queremos y lo que logramos aquí”, finalizó.