Jugador se adueña de la titularidad para partidos ante Estados Unidos y México por lesión de Rónald Matarrita

Por: Daniel Jiménez 29 agosto
Bryan Oviedo durante un entrenamiento con la Selección Nacional.
Bryan Oviedo durante un entrenamiento con la Selección Nacional.

El debate por la titularidad de la banda izquierda de la Selección Nacional, entre Bryan Oviedo y Rónald Matarrita, está enterrado, al menos para esta fecha FIFA.

El futbolista del Sunderland es el único carrilero zurdo nato que está en esta convocatoria, pues Matarrita aún se recupera de una fractura en el dedo pequeño de la pierna izquierda.

Oviedo se integró este martes a los entrenamientos con el resto del grupo, pues el lunes realizó un trabajo diferenciado por el viaje desde Inglaterra.

El lateral toma con calma sus lesiones del pasado, pues a su criterio, cualquier jugador está expuesto a esa situación.

"Espero que sí (partir como titular), vengo con la mentalidad de jugar los dos partidos, de poder ayudar a la Selección a clasificar de una vez y no tener que esperar estos dos partidos", expresó Oviedo.

El jugador asumió este doble reto ante Estados Unidos y México como la mejor posibilidad para adueñarse de la titularidad, pero respetaría si le toca ir a la banca.

"Siempre hay que trabajar al máximo, si me toca voy a hacerlo de la mejor manera y si no, hay que apoyar a los que jueguen; no somos 22, somos muchos más", añadió.

Contó que está satisfecho por mantenerse en el Sunderland a pesar de que cayó a la Segunda División de Inglaterra, pues jugará "muchos partidos".

En caso de cualquier lesión o contratiempo de Oviedo, el seleccionador nacional, Óscar Ramírez, podría utilizar en esa posición a Francisco Calvo.

"Soy consciente de que eso me puede dar un punto extra, en la Copa Oro jugué en las dos posiciones (lateral y central). Es algo que me da versatilidad y me hace sentir bien que puedo ser útil en los dos puestos", citó el jugador del Minnesota United de la MLS.

Tanto Oviedo como Calvo se sienten listos ante la responsabilidad de ser estelares con la Tricolor, en dos juegos de alto voltaje que le pueden dar el boleto a Rusia o empeñarlo y dejarlo todo para el final.