Por: José Pablo Alfaro Rojas 24 marzo
Rónald Matarrita es presionado por el volante Jonathan Dos Santos. El carrilero izquierdo aportó poco en ofensiva. | AGENCIA AP
Rónald Matarrita es presionado por el volante Jonathan Dos Santos. El carrilero izquierdo aportó poco en ofensiva. | AGENCIA AP

Esta vez, el juego por los costados se quedó corto. La proyección de Cristian Gamboa y Rónald Matarrita al ataque fue casi nula, lo que disminuyó el potencial ofensivo de la Tricolor .

A diferencia de la Sele , los aztecas fueron insistentes por las bandas. Miguel Layún y sobre todo Carlos Vela por el carril derecho le permitieron a México generar ocasiones de peligro.

La potencia y agresividad que caracteriza a los dos laterales para animarse a ir al frente, se vio opacada por la necesidad de frenar los embates rivales.

Matarrita tuvo problemas para cuidar los pases a la espalda y los duelos mano a mano.

La mínima presencia de los carrileros en el ataque disminuyó las asociaciones, ya que habitualmente se complementan con Bryan Ruiz, Cristian Bolaños y Celso Borges para tener más oportunidades de anotar.

“Matarrita es de enfrentar y penetrar y Gamboa busca lanzar centros al área. Costa Rica no tuvo esa sociedad para apoyar a los hombres de arriba y así tener más consistencia”, explicó el técnico Johnny Chaves.

En el cierre, Gamboa intentó ir al frente, pero ya era muy tarde, pues la Nacional había perdido fuelle en ofensiva.