Por: Daniel Jiménez 20 febrero
El delantero Andy Reyes (derecha) controla el balón vigilado por la marca del salvadoreño Roberto Domínguez. | JOSÉ CORDERO
El delantero Andy Reyes (derecha) controla el balón vigilado por la marca del salvadoreño Roberto Domínguez. | JOSÉ CORDERO

Inyectarle energía a una Selección Sub-20 que no carburaba les da puntos a Andy Reyes y Jimmy Marín para el juego del miércoles ante Trinidad y Tobago, en el Estadio Nacional.

Reyes y Marín ingresaron de cambio ante El Salvador y pese a los pocos minutos que jugaron (19 y 8 minutos, respectivamente), eso les sirvió para levantar la mano y aspirar a ser de la partida contra los caribeños.

El entrenador Marcelo Popeye Herrera optó por una respuesta sigilosa ante la consulta de si Marín y Reyes serán de la partida pasado mañana.

“Tienen las mismas chances que los otros muchachos, todos tienen posibilidades de jugar”, dijo el argentino.

“Aproveché los minutos que me dio el profe (Marcelo Popeye Herrera), traté de hacer las cosas bien y ser desequilibrante. Hay que seguir adelante y levantar cabeza”, indicó.

Andy contó que en el libreto de Herrera ya estaba previsto que no saldría en la formación estelar; él respetó la decisión y apenas entró, trató de cambiar la empinada situación.

“Estamos golpeados y caídos porque teníamos la obligación de ganar y más por estar en nuestra casa. Perdimos por un gol que nació de un error nuestro”, manifestó Reyes.

Por su lado, el arquero Mario Sequeira habló de la amargura que dejó el tropiezo frente al combinado cuscatleco.

“Nos queda un sabor amargo porque debíamos hacer un buen partido. Debemos levantarnos el miércoles”.