Por: José Luis Rodríguez C. 18 noviembre, 2015

Codazos, enfrenamientos verbales y mucho juego fuerte hicieron que el martes en la noche el partido entre Panamá y Costa Rica fuera el de más tarjetas amarillas entre los seis de la eliminatoria.

Gabriel Gómez, Armando Cooper, Aníbal GodoyCosta Rica con paso perfecto en la cuadrangular tras derrotar 2-1 a Panamá y Felipe Baloy, por los locales, y los ticos Johnny Acosta y Kendall Waston fueron los amonestados.

Esta cantidad superó las cinco preventivas que se dieron en el encuentro de El Salvador y Canadá y las cuatro del partido entre Honduras y México.

Más atrás quedaron Trinidad y Tobago-Estados Unidos, dos, Haití-Jamaica y San Vicente-Guatemala, ambos con una.

“Sabíamos que iba a ser un partido de mucho roce, estábamos mentalizados en eso, si teníamos que pelear, peleábamos, primero nos dedicamos a jugar fútbol y luego a pelear”, expresó Joel Campbell poco después de finalizar el partido.

“Este tipo de compromisos son así (disputados), ya lo habíamos comentado en el hotel, teníamos que sacar a flote la inteligencia y experiencia, eso se vio reflejado en el terreno de juego, en momentos de apremio supimos enfriar”, dijo Pemberton tras abandonar el camerino.

Una de las víctimas del juego fuerte fue Rónald Matarrita, quien al final sufrió un golpe en la rodilla derecha, pero nada más,

“Sabíamos que estos partidos son a muerte, que teníamos que dar la vida y creo que el país quedó contento”, indicó Matarrita.

Con más experiencia en este tipo de compromisos, Giancarlo González señaló que la Selección supo manejar el encuentro en todos las situaciones presentadas.

“Se habló de que ellos (panameños) se nos iban a venir encima, pero supimos bajarle el ritmo al partido... ahora debemos tener humildad para seguir”, comentó el zaguero tras la victoria.

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