El italiano defendió el maillot amarillo en la etapa 12, ganada por Alexander Kristoff

 18 julio, 2014

Francia. AFP. El noruego Alexander Kristoff (Katusha) ganó al esprín la etapa 12 del Tour de Francia, por delante del eslovaco Peter Sagan y del italiano Vincenzo Nibali, una vez más exitoso defensor de la camiseta de líder en la víspera de la primera llegada en alto en los Alpes.

Fue una nueva jornada frustrante para Sagan, quien por cuarta vez desde la salida de la carrera en Leeds finalizó en segundo lugar. Esta vez por culpa del sólido Kristoff, vencedor de la última Milán-San Remo, quien le superó en potencia en el último momento.

El esprín no tuvo consecuencias para el maillot amarillo de Nibali, quien llegará a los Alpes este viernes con una ventaja de 2:23 sobre el australiano Richie Porte y a 2:47 del español Alejandro Valverde.

“Hoy me adapté al calor. Sé cómo hacer tanto con buen como con mal tiempo, ya gané una Vuelta (a España) en pleno verano”, comentó Nibali sobre el fuerte calor que se vivió este jueves en la fracción.

Kristoff terminó segundo en Lille (batido por Marcel Kittel) y en Reims (por André Greipel); pero en Saint-Etienne, sus dos adversarios alemanes no pudieron disputar el esprín. Kittel se vio distanciado en las subidas del final del recorrido y Greipel se cayó cuando quedaban tres kilómetros para el final.

El ciclista de Stavanger, de 27 años, se convirtió en el quinto noruego en ganar una etapa del Tour , después de Dag-Otto Lauritzen en los años ochenta y los éxitos más recientes, ya en este siglo, de Thor Hushovd, Kurt-Asle Arvesen y Edvald Boasson Hagen.

Fotógrafos aprovechan un puente para tomar el paso del pelotón de favoritos del Tour de Francia. El italiano Vincenzo Nibali (amarillo) corrió arropado por la caravana en una etapa destinada para los velocistas. | AP
Fotógrafos aprovechan un puente para tomar el paso del pelotón de favoritos del Tour de Francia. El italiano Vincenzo Nibali (amarillo) corrió arropado por la caravana en una etapa destinada para los velocistas. | AP

“Es la segunda victoria más importante de mi carrera, después de la Milán-San Remo. Mis compañeros vieron que podían confiar en mí, es también un éxito para ellos. Sabía que tenía opciones de ganar, ayer (el miércoles) no forcé las piernas, guardé el esfuerzo”, añadió.

Después de diez días con lluvia y tiempo fresco, los corredores tuvieron que competir esta vez con nuevas condiciones por el calor.

“Hay que beber, aproximadamente, dos bidones por hora a pequeños tragos y cuando es posible, antes de que la carrera se acelere”, explica el médico del equipo FDJ.fr, Gerard Guillaume.

En los Alpes, la altura debería mitigar ese calor, aunque las precauciones seguirán siendo necesarias para todo el pelotón.

Hoy viernes, la etapa 13 entre Saint Étienne y Chamrousse, de 197 km, está destinada para el disfrute y apuesta de los favoritos. Habrá un puerto de primera y un apetecido final en alto (especial).