5 enero, 2015

Admirador de Roger Federer y buen estudiante de matemáticas en el colegio Saint Francis, así es Sebastián Quirós González, la raqueta número uno de Costa Rica en la Copa del Café.

De tan solo 15 años, Sebastián tiene el desafío de triunfar en su primer partido y demostrar porqué es el mejor del país en su categoría.

Y no la tendrá fácil pues en la cancha estadio del Costa Rica Country Club enfrentará hoy a las 8 p. m. al estadounidense Zeke Clark, de quien conoce poco.

Clark, de 16 años, viene de jugar el Orange Bowl de Miami, por lo que será un adversario de cuidado para Quirós.

“Lo que más deseo es salir satisfecho conmigo mismo, dar lo mejor en la cancha y avanzar unas cuantas rondas para ir progresando en mi juego”, sentenció Sebastián.

“ Tengo claro que la Copa del Café es de Grado Uno, por lo que voy a enfrentar a grandes jugadores, de mucha experiencia, por lo que espero tener una buena participación”.

Durante las últimas dos semanas Sebastián Quirós intensificó sus entrenamientos en las canchas del Costa Rica Country Club, en San Rafael de Escazú, sede de la Copa del Café. | ADRIÁN SOTO
Durante las últimas dos semanas Sebastián Quirós intensificó sus entrenamientos en las canchas del Costa Rica Country Club, en San Rafael de Escazú, sede de la Copa del Café. | ADRIÁN SOTO

Durante el año 2014 Sebastián se preparó intensamente para la Copa, pues es consciente del reto que va a enfrentar.

Quirós estuvo en un campamento en Bordeaux, Francia, donde ganó el torneo San Seurin. Luego del 9 al 17 de agosto compitió en el torneo JITIC 2014 que se llevó a cabo en El Salvador, en la cual participaron países de Centroamérica, el Caribe y México. En este evento logró llegar a las semifinales y obtuvo el tercer lugar.

“En el JITIC me gané una beca de la Federación Internacional de Tenis (ITF) para jugar este año en El Salvador, Guatemala y probablemente México. Mi sueño es ser profesional y buscar una beca deportiva en Estados Unidos para jugar y estudiar más adelante”, añadió Sebastián.

El joven jugador, oriundo de Moravia, puntualizó que la preparación no ha sido solo a nivel deportivo sino también mental, pues la presión de ser el número uno tico debe asimilarla para enfrentar el certamen.

“Es muy diferente jugar la Copa que los torneos nacionales, pues se juega en espacios casi cerrados y sin público, incluso no hay juntabolas y es uno quien debe hacerlo entre punto y punto durante el partido”, recordó.

“Desde hace más de un mes que sabía que iba a ser el número uno empecé a sentir presión, pero al mismo tiempo una gran emoción por representar a mi país”.