7 febrero, 2016

Si este fue el último partido de su magnífica carrera, Peyton Manning le debe dar las gracias a Von Miller y a la agobiante defensa de los Broncos por despedirse a lo grande, ganando su segundo campeonato de la NFL.

La defensiva fue la clave en la victoria de Denver anoche, 24-10, sobre las Panteras de Carolina, que quedaron reducidos a su cuota más baja de puntos en los 19 juegos de la campaña.

Miller, el Más Valioso de la edición número 50 del Super Bowl, fue el tormento de Carolina, presente en cada jugada clave. A sus 39 años, Manning no fue el máximo protagonista dentro de una campaña en la que sufrió con las lesiones.

Calcando el ejemplo de su jefe en Denver, John Elway, Manning puede despedirse con el trofeo Lombardi tras guiar a Denver a su tercer campeonato, y primero desde 1999, cuando Elway era el quarterback.

La sofocante defensa de Denver no le dio tregua alguna a Cam Newton. Pese a lucir zapatillas doradas en el denominado Super Bowl dorado, Newton no pudo coronar con un triunfo la que fue una fantástica temporada para el Más Valioso de la liga.

Miller le arrebató el balón dos veces, una para un touchdown y la segunda para la anotación que sentenció el duelo. La defensa de Denver, la mejor de la liga, la que zarandeó a Tom Brady en la final de la Conferencia Nacional, hizo que Newton viviera un calvario.

"El crédito es para cada uno de mis compañeros que me ayudaron a llegar hasta aquí", dijo Miller. Newton fue derribado seis veces. Y cuando Miller no lo torturaba, DeMarcus Ware se encargaba de no dejarlo tranquilo.

Ware logró dos de las siete capturas, la mayor cantidad por parte de un equipo en un Super Bowl.

La potente ofensiva de Carolina, que lideró la liga con 500 puntos, acabó con su menor cantidad de puntos en el año.

Denver también fijó una marca de la cual no podrán sacar pecho: acumularon 194 yardas, la menor cantidad por parte de un ganador del Super Bowl.

Pero qué importa: los Broncos (15-4) son los campeones y Manning es el primer quarterback que se consagra en el Super Bowl con dos franquicias; Indianápolis, en 2007, fue la otra.

Manning completó 13 de 23 pases para 141 yardas contra una férrea defensa de Carolina (17-2) que no pudo estar al mismo nivel que Miller y compañía. El pateador Brandon McManus ejecutó tres goles de campo y concluyó la postemporada con perfecto 10-10, nueva marca en la NFL.

Las Panteras perdieron su segundo Super Bowl después de caer en el 2004 ante los Patriotas de Nueva Inglaterra por 32-29.