Por: Johan Umaña V. 1 febrero, 2015
Tom Brady (12), estrella de los Patriots de Nueva Inglaterra durante la última práctica del equipo previo al Super Bowl.
Tom Brady (12), estrella de los Patriots de Nueva Inglaterra durante la última práctica del equipo previo al Super Bowl.

El mejor equipo del siglo, los Patriots, se enfrenta hoy a las 5:30 p. m. al conjunto más dominante del momento, unos Seahawks aspirantes a desarrollar su propia dinastía, pero hoy no es un Super Bowl cualquiera.

La edición 49 de la gran fiesta del deporte estadounidense presenta a los dos mejores clasificados de cada conferencia, dos conjuntos de muchas virtudes y pocas debilidades.

Ambos con excelentes entrenadores y repletos de figuras que aspiran a firmar páginas doradas en la historia.

Si Tom Brady, mariscal de Nueva Inglaterra, busca escalar el monte más alto del olimpo deportivo con su cuarto anillo de campeonato –igualaría a los míticos Terry Bradshaw y Joe Montana–, Russell Wilson, conductor de Seattle, no se queda atrás: en su tercer año en la liga podría convertirse en el quarterback que menos tiempo necesitó para conseguir su segundo título de liga.

Legion of Boom. La defensiva secundaria de Seattle es temida. El esquinero Richard Sherman y los profundos Earl Thomas y Kam Chancellor conforman la mejor línea de la actualidad en la NFL y han sido la principal clave de un equipo que fue primero en evitar yardas aéreas en toda la liga.

Y ese nivel se ha extendido a toda la defensa, con números impresionantes: primeros en evitar que el rival avance por segundo año consecutivo, terceros en impedir yardas terrestres y el equipo que menos puntos recibe.

Después de la paliza que los Seahawks le propinaron a los Broncos (43-8) en el pasado Super Bowl, ya hay quien le busca puesto histórico a la Legion of Boom . Si hoy derrotan a los Pats , surgirán comparaciones con la Cortina de Acero, mítica defensa que llevó a los Steelers a ganar cuatro títulos en los años 70.

Se espera que la defensiva vuelva a ser tan determinante como en 2014, pese a que Sherman y Thomas jugarán lesionados.

Mas esa no es la principal preocupación de los Patriots. Detener a la Bestia, como se le llama al corredor Marshawn Lynch, es el mayor dolor de cabeza, principalmente porque si de alguna forma logran contener al cuarto mejor en yardas terrestres de la temporada y primero en play-off , descuidarán los pases aéreos y las sorpresivas corridas de Russell.

Bolsa de trucos. Bill Belichick es reconocido como un “viejo zorro”, genio defensivo y mago que exprime el reglamento.

Él y la experiencia de Brady son los motivos para que las apuestas, que favorecen a los Seahawks, están algo niveladas.

Los Patriots empezaron inmaculados el siglo con triunfos en los primeros tres viajes de Brady al Super Bowl (2001, 2003 y 2004). Pero eso cambió conforme perdieron sus dos últimas finales (2007 y 2011), ambas ante los Gigantes de Eli Manning.

Brady sabe lo que es ganar y perder el último partido de la temporada. También sabe que tiene la oportunidad de hacer historia con un capítulo más en la dinastía de los Patriots.

Para que eso ocurra la defensa, que no ha sido muy atinada contra el juego terrestre, debe mejorar mucho y, como ellos mencionaron, taclear de manera fuerte y casi perfecta.

Además, que Brady supere el resfrío que le aquejó en la semana y durante el juego encuentre bastante más alternativas que Rob Gronkowski, su ala cerrada y hombre de confianza.

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