La federación de atletismo de ese país prometió respuestas rápidas para evitar la suspensión en los Juegos Olímpicos 2016

 10 noviembre, 2015
Un hombre camina junto a la sede del Comité Olímpico ruso en Moscú (Rusia). Rusia rechazó tajantemente la posible exclusión de sus atletas de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.
Un hombre camina junto a la sede del Comité Olímpico ruso en Moscú (Rusia). Rusia rechazó tajantemente la posible exclusión de sus atletas de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Moscú

Rusia rechazó este martes las acusaciones de dopaje y corrupción en su atletismo hechas por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y prometió respuestas rápidas para evitar la suspensión en los Juegos Olímpicos 2016 a causa de un enorme escándalo que amenaza a otros países y a otros deportes.

"Las acusaciones son infundadas", declaró el portavoz del gobierno ruso, Dmitri Peskov, durante una conferencia de prensa, añadiendo que no están "respaldadas por pruebas".

Además la Federación Rusa de Atletismo "presentará pronto a la IAAF (Federación Internacional de Atletismo) un documento federal, que incluye el programa antidopaje de la federación y las etapas concretas de su aplicación".

En un comunicado publicado este martes la federación se declara dispuesta a trabajar con la IAAF y añade que "una verdadera colaboración honesta sería mucho más eficaz que cualquier suspensión o aislamiento".

Para Rusia, que organizó los Juegos Olímpicos de Invierno 2014 en Sochi y que acogerá el Mundial de fútbol en 2018, el tiempo apremia: Tiene hasta el final de esta semana para responder a las revelaciones del informe explosivo publicado por la AMA.

En las conclusiones de su investigación se acusa al país de "dopaje organizado de sus atletas con una aceptación de la trampa a todos los niveles".

La AMA considera que el atletismo ruso debe ser excluido de cualquier competición, incluidos los Juegos de Rio. Este martes anunció la suspensión con efecto inmediato de la acreditación del laboratorio antidopaje de Moscú.

Además la IAAF señaló que su consejo, el gobierno de la institución, se reunirá el viernes para tratar la situación de la federación rusa.

Pero más allá del caso de Rusia, el escándalo podría extenderse y dañar la credibilidad del deporte y sus valores, lo que supondría un golpe terrible a nueve meses de la cita olímpica y a siete de la Eurocopa de fútbol en Francia.

"Rusia no es el único país, ni el atletismo el único deporte en hacer frente al problema del dopaje organizado", señaló la comisión de investigación independiente de la AMA en su informe.

"Parece bastante claro que Kenia tiene un auténtico problema y ha necesitado mucho tiempo para reconocerlo", aseguró el lunes el canadiense Dick Pound, presidente de la comisión independiente.

Según varios especialistas antidopaje, el riesgo existe sobre todo en los países con un régimen político severo.

"Estas trampas sólo se pueden hacer con el visto bueno del Estado, con varios responsables implicados, entre ellos los servicios secretos", explicó a la AFP un especialista que pidió permanecer en el anonimato y que puso como ejemplo a China.

Recuerda que, poco antes de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, un periodista alemán se hizo pasar por el entrenador de una nadadora que buscaba métodos para mejorar su rendimiento y que "rápidamente los intermediarios le propusieron un kit de manipulación genética por 30.000 euros".

Otras cuestiones vieron la luz en un reportaje aparecido en agosto de 2015 en la cadena de televisión alemana ARD, cuyo primer documental, publicado en diciembre de 2014, originó la investigación de la AMA.

Los autores del reportaje aseguran que un tercio de las 146 medallas mundiales u olímpicas en atletismo entre 2001 y 2012 podrían ser sospechosas de dopaje, entre ellas 18 kenianas.

Según la ARD, entre 5.000 atletas de todas las nacionalidades que se sometieron a controles durante ese periodo, 800 presentaban resultados sospechosos.

Entonces la IAAF respondió recordando que un resultado sospechoso no es obligatoriamente sinónimo de dopaje probado, especialmente porque las pruebas de la época no se realizaron siguiendo los mismos patrones.

Antes de que acabe este año la AMA podría hacer nuevas revelaciones porque en verano se extendió el plazo de la comisión de investigación para que siga examinando este caso.

Además del mediofondo y del fondo, dos especialidades del atletismo, otras disciplinas donde la resistencia es primordial podrían ser señaladas, entre ellas la natación, el esquí de fondo y el remo.

En el reportaje de la ARD la antigua atleta rusa Yulia Stepanova, una de las que prendió la mecha del caso, habló de que había deportistas de otras disciplinas en la sala de espera del médico que les proporcionaba los productos dopantes.

"Había nadadores, entrenadores y atletas de otros deportes, esquiadores de fondo...", señala en el documental.

A la espera de otras posibles revelaciones, las sospechas sobre los rusos llevaron a atletas de otros países a reclamar medallas que consideran que les corresponden.

Entre ellos figura la estadounidense Alysia Montano, quinta en la carrera de 800 metros de Londres 2012 por detrás de las rusas Maria Savinova (oro) y Ekaterina Poistogova (bronce), para las que la AMA pide una suspensión de por vida.