Las dos leyendas del tenis no ocupaban a la misma vez las dos primeras plazas de la clasificación ATP desde el 20 de marzo de 2011, cuando el español estaba por delante del suizo, como sucede ahora

Por: Fiorella Masís 11 septiembre
La sonrisa de Rafael Nadal lo dijo todo: volvía a ganar el US Open y confirmaba el número uno en el ranquin.
La sonrisa de Rafael Nadal lo dijo todo: volvía a ganar el US Open y confirmaba el número uno en el ranquin.

La rivalidad que movió el tenis años atrás está de vuelta: Rafael Nadal y Roger Federer protagonizaron un 2017 que revivió temporadas de antaño.

En la actual campaña el español y el suizo se repartieron los cuatros títulos de Grand Slam, algo que no sucedía desde el 2010.

Nadal levantó los trofeos del US Open y Roland Garros, mientras que Federer empezó el año ganando el Open de Australia y después se adjudicó Wimbledon.

Entre esos cetros, Rafa también triunfó en el Masters de Montecarlo y el Abierto de Barcelona y Madrid; el reloj suizo hizo lo mismo en Indian Wells, el Abierto de Miami y el de Alemania.

Los puntos conseguidos les hicieron regresar a los primeros puestos de la clasificación ATP.

Las dos leyendas no ocupaban a la misma vez las dos primeras plazas desde el 20 de marzo de 2011, cuando el español estaba por delante del suizo, como sucede ahora.

Nadal confirmó su puesto en lo más alto del ranquin, al dejarse el US Open y ampliar su ventaja (9.465 puntos) sobre Federer (7.505), quien subió al segundo lugar.

Roger Federer celebra un punto ante el estadounidense Frances Tiafoe.
Roger Federer celebra un punto ante el estadounidense Frances Tiafoe.

El rédito de Nadal le asegura la posición de honor, como mínimo, hasta la Copa Masters en noviembre, en la que juegan los ocho mejores de la lista ATP.

El último Grand Slam de 2017 dejó secuelas a los grandes ausentes en Estados Unidos. Andy Murray ahora es tercero, dejando la segunda plaza a Federer, mientras que Novak Djokovic pasa al sexto lugar (-1) y Stan Wawrinka al octavo (-4).

Aunque en tierra norteamericana el duelo Federer-Nadal fue imposible, por la derrota del suizo en cuartos de final ante Juan Martín del Potro, la campaña realizada por ambos trae recuerdos del pasado.

Incluso, el nacido en España sumó su Grand Slam número 16, quedando a solo tres de Federer, una carrera por títulos que había sufrido una pausa significativa, en gran parte por el soberbio nivel de Djokovic y el mismo rendimiento de Murray.

Sin embargo, las lesiones fueron el principal problema para Nadal, a quien por momentos se le dio por muerto. Pero los títulos de este 2017 hacen olvidar tres años sin gloria.

"Gracias a la vida por esta oportunidad —dijo Nadal al conquistar Estados Unidos—. Solo puedo dar las gracias a todo el mundo, vamos a hacer lo posible para seguir jugando muchos años más".

Desde fines de 2014 hasta principios de este año ocupó un rol secundario en el circuito (salió del top 10), opacado por Djokovic.

Eso afectaba también a Federer. La perfección suiza perdió terreno, sobre todo en la temporada 2016, la peor desde 2001, ya que no ganó ningún título.

Ahí lo disminuyeron las lesiones, primero en la rodilla y luego en la espalda. La lucha por ser el mejor entre él y Nadal parecía lejana.

Uno con 31 años y el otro con 36, venían de sufrir el amargo sabor de los problemas físicos y las derrotas en los grandes torneos, pero renacieron.

"Es algo difícil de imaginar que, hace ocho o nueves meses atrás, los dos íbamos a ganar dos Grand Slams cada uno", afirmó Nadal el domingo.

El cierre de este año vislumbra un 2018 intenso, pensando que también volverán Djokovic, Murray y Stan Wawrinka.

Las apuestas apuntan a un mejor momento de Nadal, tomando en cuentra que Federer cerró el US Open con dolores en la espalda, pero hay tiempo. Australia será el inicio, en enero.