Rusia venció a Italia y se dejó el tercer lugar del certamen

 19 julio, 2015
Los jugadores del Portugal celebran el título como el mejor del Mundial de fútbol playa.
Los jugadores del Portugal celebran el título como el mejor del Mundial de fútbol playa.

La selección de Portugal ejerció de perfecta su condición de anfitriona del Mundial de fútbol playa disputado en Espinho y se coronó por primera vez en la historia desde que el torneo está auspiciado por la FIFA como campeona universal, al derrotar por 5-3 a un conjunto de Tahití que no pudo culminar su sueño.

No malogró su gran oportunidad el cuadro luso, la de jugar en casa la gran final y más ante un equipo sorprendente pero que no tiene el potencial de Rusia, la campeona de las dos ediciones precedentes, o de Brasil, la anterior dominadora de este deporte.

Portugal encarriló la victoria a los tres segundos de partido gracias a su gran estrella, Madjer. Los oceánicos, cuartos en el anterior Mundial que organizaron hace dos años, fueron siempre en contra.

Y más cuando Belchior (7') y Coimbra (17') situaron el 3-0 en el marcador, aunque los locales no pudieron respirar del todo tranquilos porque los tahitianos demostraron que nunca se rinden.

Apretaron de nuevo la final con dos rápidas dianas de Labaste (17') y Li Fun Kuee (19'), y tampoco se hundieron tras un magnífico tanto de Bruno Novo (21') porque el propio Li Fun Kuee (25') volvió a responder.

Los nervios atenazaron a ambos equipos, a los locales por no dejar escapar el triunfo y a los tahitianos por las prisas de buscar la igualada.

Pero una rápida acción a la contra, culminada por una efectiva vaselina de Alan (36'), significó el definitivo 5-3 que encumbró a Portugal y sepultó el sueño de una gran Tahití.

Previamente, Rusia se adjudicó el bronce al derrotar por 5-2 a Italia.