La orotinense sufrió como nunca, pero quedó contenta, al ver que logró superar la etapa reina a pesar de que llevaba sus manos dormidas por el frío

Por: Fanny Tayver Marín 28 abril
Milagro Mena trató de estar siempre bien ubicada en el grupo.
Milagro Mena trató de estar siempre bien ubicada en el grupo.

La ciclista costarricense Milagro Mena sufrió como nunca, pero terminó contenta, al ver que logró superar la etapa reina de la Vuelta a República Checa, este viernes.

En los 100 kilómetros con salida y meta en Lichnov, la orotinense experimentó un cuadro de hipotermia debido a las inclemencias del tiempo en esa región.

Según reporta la oficina de prensa del equipo Extralum Specialized, la jornada empezó a 1,5 grados y con tanta lluvia que la organización tuvo que variar un poco el recorrido en el paso por Ostrava, debido a que un río estaba desbordado.

Sobre la marcha, la tica apretaba los dientes al tener que encarar cuatro premios de montaña. Desde la primera subida, el pelotón se convirtió en una larga fila india de más de 100 corredoras, pero luego se formaron pequeños grupos.

Al llegar a la cima de cada subida, venían bajadas peligrosas en las que la nacional trataba de no arriesgar, aunque resultaba imposible.

Ella iba con sus manos dormidas y por eso se le complicaba hacer cambios o frenar.

A pesar de la dureza de la ruta, se corrió a 34 kilómetros por hora en promedio.

La etapa la ganó Anouska Koster (WM3 Energie) con un tiempo de 2:58:59 y Milagro Mena completó su nueva odisea en la nieve en el puesto 43, a 4:02.

Riejanne Markus (WM3 Energie) comanda la general con 6:00:36 y la costarricense aparece en la casilla 38, a 11:21.

Mena se mantiene como la mejor corredora de su equipo franco canadiense SAS Macogep.

Este sábado será un día de jornada doble, con una contrarreloj individual por la mañana y otra etapa en la tarde.

La Vuelta a República Checa terminará este domingo.

Etiquetado como: