"Se puede hablar de un pronóstico vital comprometido", aseguró el médico Jean-François Payen

 30 diciembre, 2013

Francia

El expiloto alemán Michael Schumacher, el mayor campeón de la historia de la Fórmula 1, continúa en "estado crítico" tras la caída que sufrió el domingo cuando esquiaba en los Alpes franceses, anunció este lunes el hospital de Grenoble donde está hospitalizado.

"No podemos pronunciarnos sobre la evolución de Michael Shumacher", dijeron los médicos del Centro Hospitalario Universitario (CHU), precisando que no está prevista una segunda operación del expiloto, de 44 años.

El alemán permanece en coma inducido para limitar el efecto en el cerebro de las lesiones craneales "difusas y serias" sufridas por el fuerte golpe que recibió en la parte derecha de la cabeza.

"Se puede hablar de un pronóstico vital comprometido. Está en reanimación, su estado es muy grave", dijo a la prensa el profesor Jean-François Payen, jefe del servicio de reanimación.

Sin embargo, es "muy pronto" para pronunciarse sobre su evolución, precisó.

El piloto alemán de Fórmula 1, Michael Schumacher, fue hospitalizado este 29 de diciembre tras sufrir un golpe en la cabeza mientras practicaba ski en los Alpes franceses.
El piloto alemán de Fórmula 1, Michael Schumacher, fue hospitalizado este 29 de diciembre tras sufrir un golpe en la cabeza mientras practicaba ski en los Alpes franceses.

"Sin duda, alguien que hubiera sufrido un golpe de este tipo sin casco, no habría llegado hasta aquí", agregó Payen.

Según el neurocirujano Stephan Chabardes, el piloto con más títulos de la historia de la F1 se encontraba "en un estado obnubilado, agitado" tras caerse cuando esquiaba en compañía de su hijo de 14 años fuera de la pista en la estación francesa de Méribel.

"Movía espontáneamente los cuatro miembros pero no respondía a las preguntas", precisó el médico. Según este, el estado del campeón se "deterioró rápidamente" y cayó en coma, "con señales de hipertensión intracraneal".

Schumacher fue operado e inducido al coma artificial; los médicos lo mantienen en hipotermia entre 34 y 37°C, "para reducir todo estímulo de naturaleza a consumir más oxígeno en su cerebro", explicó Payen.