Por: Fiorella Masís 27 abril
Sergio Gutiérrez (centro) superó a los representantes de México e Irlanda.
Sergio Gutiérrez (centro) superó a los representantes de México e Irlanda.

Costa Rica tiene un representante en la disciplina de la marcha que lleva 14 años destacando a nivel internacional en la categoría máster.

Sergio Gutiérrez, de 55 años, compite en los campeonatos mundiales desde el 2003 y ha participado en un total de 12 oportunidades.

En los años 2004, 2012 y 2014 no asistió por falta de dinero.

Durante sus intervenciones, ha ganado al menos una medalla de bronce y en los últimos dos obtuvo cinco de oro.

En total, cuenta con 23 medallas: ocho oros, 11 de plata y cuatro de bronce.

Él empezó a practicar este deporte desde pequeño, en su natal Pacayas, en Cartago, y entre los 17 y los 26 años se mantuvo en certámenes nacionales e internacionales.

Sin embargo, se separó de la marcha para concentrarse en sus estudios. "Aquí, uno se muere de hambre con el atletismo", afirma.

A los 40 años, cuando logró un desarrollo profesionalmente, regresó al deporte, cuenta este filósofo y teólogo, pero sobre todo fisioterapeuta, profesión a la que se dedica.

"Volví a practicar marcha más por un motivo de salud. Estaba más gordito y pensé que todavía funcionaba para la marcha y comencé a practicar y me dediqué en serio", señaló.

Desde el momento en que tomó esa decisión, se ha rodeado de éxitos. El último antecedente fue en marzo, durante el Campeonato Mundial Máster bajo techo, en Daego, Corea del Sur.

Gutiérrez señala que el nivel al que se enfrenta es alto. "Mi categoría (55 a 60 años) es de las más duras que hay; en máster a partir de los 45 años son más fuertes", comentó.

Para asistir a destinos como Corea del Sur, Sergio se costea sus propios viajes.

Sergio Gutiérrez muestra las medallas conseguidas en el último campeonato mundial, realizado en marzo anterior en Corea del Sur.
Sergio Gutiérrez muestra las medallas conseguidas en el último campeonato mundial, realizado en marzo anterior en Corea del Sur.

"A pesar de mi nivel, tengo poco apoyo, prácticamente nada. En mi viaje a Corea, casi rogando, la Federación de Atletismo me dio $500 (¢284.000). Tengo que trabajar muy duro", dijo.

Hasta cierto punto, Gutiérrez se toma esto con humor. "Yo vacilo porque digo que soy cuatro en uno: atleta, entrenador, mi propio fisioterapeuta y mi propio patrocinador".

Sergio no tiene entrenador por decisión propia y afirma que sus resultados respaldan esa determinación.

"Me formé como entrenador con la Federación Internacional de Atletismo y he tenido la oportunidad de llevar cursos. Ya con 30 años de andar en esto, uno conoce los métodos y me han funcionado".