Por: Juan José Herrera Ch. 16 diciembre, 2013

La Vuelta a Costa Rica de 2013 será apenas un escalón más en esa carrera del BCR-Pizza Hut por alcanzar un futuro, que este año se vuelve a mirar lejano.

Las salidas por dopaje de Allan Morales, Paulo Vargas y, sobretodo, Pablo Mudarra, le dieron el reset a un proceso que ya a estas alturas debía estar pensando en un lugar en el podio final del giro costarricense, pero que en lugar de eso, una vez más, se tendrá que conformar con meterle kilómetros a un cuadro que todavía está demasiado joven.

Comandados ahora por Fabricio Quirós (23 años), los pizzeros tendrán por delante la tarea de figurar en alguna etapa y dejar que sean los favoritos los que corran con el desgaste de la estrategia y la respuesta, porque a final de cuentas esa había sido la tónica de años anteriores.

Sin más aspiraciones que esas, la histórica fábrica de campeones del ciclismo nacional tendrá que mantener la vista puesta en lo que viene más allá de este agonizante 2013 y cuidarse para el proceso, ahora sí, avance.