Por: Johan Umaña V. 18 enero, 2013

Cuando la carrera de Lance Armstrong estaba en su apogeo en medio de la consagración de los seis títulos del Tour de Francia que ganó en fila (en total ganó la competencia siete veces), una pulsera amarilla se convirtió en símbolo universal de la lucha contra el cáncer.

En mayo del 2004, en conjunto con Nike, se lanzó la pulsera Livestrong aunada al programa “Wear Yellow Live Strong” (Viste amarillo y vive con fuerza).

En todos los rincones del mundo el color amarillo se relacionó con la ayuda a las personas enfermas de cáncer.

Así de grande era la Lance Armstrong Foundation, creada en el año de 1997 después de que el ciclista sobrevivió a la enfermedad y que ha pasado a ser mejor conocida con el nombre de la pulsera.

Desde su fundación, la organización ha recogido más de $500 millones para apoyar la investigación del cáncer y ayudar a quienes lo padecen y sus familias.

Es por eso que antes de hablar con Oprah, Lance, que ya había dejado el puesto de presidente para evitar que sus problemas salpicaran a la fundación, visitó las oficinas centrales y pidió disculpas personales a sus colaboradores.

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