El ganador de dos medallas olímpicas en los 10.000 metros y actual presidente de la Federación de Etiopía, Haile Gebrselassie, analizó la rivalidad que existe entre estos países en el atletismo

 8 agosto
 El keniano Geoffrey Kirui festeja su victoria en el maratón del Mundial de atletismo, en Londres, el domingo 6 de agosto de 2017.
El keniano Geoffrey Kirui festeja su victoria en el maratón del Mundial de atletismo, en Londres, el domingo 6 de agosto de 2017.

Londres, 8 Ago 2017 (AFP)

El mítico Haile Gebrselassie es a sus 44 años presidente de la Federación de Atletismo de Etiopía desde 2016.

Ganador de dos títulos olímpicos en 10.000 metros en Atlanta-96 y Sídney-2000, quiere contagiar al deporte de su país con los éxitos que tuvo como fondista. Y derrotar a Kenia en la rivalidad que tienen ambos países en las carreras de larga distancia.

"La rivalidad entre Kenia y Etiopía en el atletismo es como la que tienen Real Madrid y Barcelona en la liga española. Sin estos dos clubes olvídate del fútbol español. Se necesitan el uno al otro", dijo Gebrselassie.

"Es deporte. Barcelona sin Real Madrid no es Barcelona y Real Madrid sin Barcelona tampoco. Se necesitan. Sin uno de ellos, la liga española no sería lo mismo. Es lo mismo entre Etiopía y Kenia. No quiero enviar a mis atletas a un Mundial sin Kenia. No tiene sentido, nos necesitamos", agregó el exatleta, ahora dirigente.

El joven presidente de la federación etíope afirma que en Etiopía el atletismo es como el fútbol en España, un deporte en el que todos los niños sueñan con llegar a lo más alto.

"En Etiopía existe un talento natural, que tiene que ver con lo que comemos, el lugar en el que vivimos. Yo soy un buen ejemplo. Nací en el campo. Mi escuela estaba a 10 km de donde vivía. Para nosotros, el deporte nos viene cuando somos jóvenes y cuando llegamos a la competición tenemos una ventaja natural. Cuando nos lanzamos a los entrenamientos es muy fácil porque el background está ahí", explica.

Y ese talento natural llevó a Haile Gebrselassie a ser campeón del mundo y olímpico.

"No somos buenos en fútbol. En España, los niños empiezan a jugar cuando tienen entre 1 y 5 años. Pero nosotros no podemos costearnos campos y materiales. No podemos ser como los futbolistas de la Liga Española o la Premier porque nos cuesta mucho. El atletismo es nuestro deporte", añadió.

Gebrselassie también resaltó otra de las rivalidades que se han forjado en el atletismo de América.

"Es lo mismo con los velocistas estadounidenses y jamaicanos. Se necesitan los unos a los otros", afirmó el dirigente, en una entrevista con la agencia AFP.