Tres de los cuatro hermanos siquirreños han ganado la presea de oro en el evento de salto largo, en los Juegos Deportivos Nacionales. El menor ya se dejó la plata, pero aspira a la presea dorada

Por: Juan Diego Villarreal 14 julio
Kervin Arboine (izquierda) tuvo el honor de premiar a sus hermanos Keyshewen y Kenney (derecha) en la final del salto largo de los Juegos Nacionales, quienes ganaron plata y oro respectivamente, en la categoría Juvenil B.
Kervin Arboine (izquierda) tuvo el honor de premiar a sus hermanos Keyshewen y Kenney (derecha) en la final del salto largo de los Juegos Nacionales, quienes ganaron plata y oro respectivamente, en la categoría Juvenil B.

Hablar del evento de salto largo en el cantón de Siquirres es referirse a los hermanos Arboine Peterkin.

Esta familia alcanzó ayer su tercera medalla en el evento de salto largo en unos Juegos Nacionales, ya que a través de las diferentes ediciones de las justas Kervin, Keyner y este jueves Kenney lograron colocarse en su pecho la presea dorada.

Únicamente el menor de la familia, Keyshewen, no ha podido lograrlo. Claro, el cumiche de 15 años de edad apenas asistió a sus segundas justas y perdió el primer lugar de la prueba ante su hermano Kenney.

"Nosotros venimos de una familia de saltadores. Aunque nos gusta el fútbol, todos mis hermanos participaron en Juegos Nacionales y ganaron oro. A mí me tocó este año, pero estoy seguro de que en la próxima edición le tocará a Keyshwen", aseguró Kenney, quien le ganó el primer lugar por escasos centímetros (6,52 metros a 6,47).

Los vecinos del barrio San Martín admitieron que su sueño era competir en la disciplina del fútbol, pero al quedar eliminados se entrenaron para estar en el atletismo, tanto en pruebas de campo como de velocidad.

"Siento que aprovechamos las virtudes que tenemos. Nos gusta mucho el fútbol, pero también el atletismo. Entrenamos fuerte y contamos con el apoyo de la familia. Mis hermanos me aconsejan y siempre me alientan a seguir adelante. Apenas son mis segundos juegos y espero que el otro año pueda ganar el oro", aseguró Keyshewen Arboine, quuien terminó segundo tras Kenney.

Aunque la rivalidad es comprensible una vez que toman e impulso de carrera, antes de ejecutar el salto, en los momentos previos tanto Keyshewen como Kenney conversan constantemente, se apoyan uno al otro y corrigen sus errores para realizar el mejor salto posible.

"Sabía que mi hermano era el rival a vencer, Keyshewen es muy bueno, saltó muy largo y tenía que pellizcarme para no perder con él. Estos son mis últimos Juegos en Juvenil B y quería macharme con la medalla de oro como mis hermanos. Ahora le tocará a él ganarla y yo intentarlo en Juvenil A", destacó un orgullo Kenney.

La ilusión de ambos hermanos es continuar en el atletismo, pues los otros dos Airboine, una vez que concluyeron su etapa en los Juegos Nacionales, decidieron retirarse y dedicarse al estudio.

"Me gustaría ser el mejor en salto alto, llegar a competir en la Selección Nacional de atletismo y saltar en un Mundial. Sé que no es fácil, pero es la ilusión y una meta que nos hemos propuesto a mediano plazo", añadió Kenney, quien cursa el quinto año del colegio nocturno de Siquirres, mientras Keyshewen está en octavo.