Suns de Phoenix vencieron 108-114 al equipo de Los Ángeles

 11 diciembre, 2013
Kobe Bryant cuando era marcado por P. J. Tucker, #17 de los Suns de Phoenix.
Kobe Bryant cuando era marcado por P. J. Tucker, #17 de los Suns de Phoenix.

Los Ángeles, California

El regreso de Kobe Bryant a los Lakers de Los Angeles no está resultando tan fluido como la franquicia desearía, luego de darse una nueva derrota del equipo, esta vez 108-114 ante los Suns de Phoenix.

La noche de este martes en el Staples Center, el base esloveno Goran Dragic dirigió con mano maestra a los Suns, con 31 puntos y cinco asistencias, mientras que su compañero Eric Bledsoe agregó 18 tantos y nueve asistencias.

Bryant firmó 20 puntos en 29 minutos y Pau Gasol destacó con 19 tantos, cinco rebotes y tres asistencias.

Los Lakers llevan tres juegos seguidos sin ganar en el Staples Center, y no perdían en casa frente a los Suns desde noviembre del 2010.

Dragic se mostró fantástico durante todo el encuentro y manejó a su antojo las primeras posesiones.

Bledsoe y Marcus Morris, unas máquinas de anotar para el conjunto de Jeff Hornacek, mantenían por delante a los de Arizona sin mayores inconvenientes hasta que los Lakers sacaron provecho de los puntos de Nick Young y Wesley Johnson, y del trabajo sucio bajo aros de Jordan Hill.

Un parcial abultado de los Suns en el segundo cuarto los puso 14 puntos arriba (23-37).

El acierto en el tiro y la apuesta decidida por el contraataque -feroz y letal en manos de Dragic, Morris y Bledsoe- daba resultados, pero los Lakers, apoyados en un sorprendente Jodie Meeks, se vinieron arriba (50-47).

Kobe cuajó una buena primera mitad con 10 puntos y tan solo una pérdida de balón, aunque los Suns, recién comenzada la segunda parte, volvieron a imponerse con un nuevo parcial (51-65).

Eso requirió un nuevo esfuerzo por parte de los locales, consumado a base de tesón, una mayor implicación en defensa y acierto, especialmente por parte de Bryant, Young y Steve Blake, quienes redujeron el déficit a un solo punto (72-73).

Bryant y Gasol salieron a falta de 6:11 con 84-90 en el marcador y el ataque de los Lakers, lejos de ser monopolizado por su estrella, amenazaba por varios frentes y lograba recortar la desventaja (95-99).

Apretaban los de púrpura y oro, pero los gemelos Morris les pusieron las cosas cuesta arriba, con Marcus ejecutando a la perfección en ataque y Markieff decisivo con su defensa.

Al final, el temple de Goran Dragic y Marfieff Morris enterró las opciones de su rival para el definitivo 108-114.