Léster Monsalvo tiene 18 años y se enamoró de este deporte hace apenas dos

Por: Fiorella Masís 30 septiembre, 2016
Léster Monsalvo espera su pelea del sábado ante el mexicano Alexis Vergara.
Léster Monsalvo espera su pelea del sábado ante el mexicano Alexis Vergara.

El techo del boxeador tico Léster Monsalvo es alto. Sin titubear asegura que algún día quiere acercarse a la clase de deportista que fue Muhammad Ali.

"Mi sueño es llegar a ser casi igual que él y lo voy a lograr", asegura Monsalvo, quien compite en el Campeonato Continental Juvenil que se realiza en Jacó, donde luchan desde el 27 de setiembre boxeadores de 12 países.

Léster tiene 18 años y peleará este sábado en la final de su categoría de 91 kilogramos ante el mexicano Alexis Vergara.

"A la hora de estar en el ring aguanto mucho golpe, tiro poco, pero aguanto mucho y los golpes que tiro son fuertes", afirmó en declaraciones facilitadas por DT Comunicación.

Este desamparadeño llegó al boxeo por casualidad y apenas tiene dos años de experiencia, pero ya ha podido destacar.

"Empecé por pura suerte, antes entrenaba MMA (artes marciales mixtas) y siempre llegaba a clases de boxeo y me encontraba un señor que me dijo que fuera a entrenar a Desamparados y así fue. Gracias a Dios se me han presentado las oportunidades y ahí me quedé", recordó este vecino de San Ramón de La Unión.

Antes del MMA también estuvo practicando atletismo y fútbol, pero finalmente fue el boxeo el que lo cautivó.

Una de sus intenciones de hacer deporte fue bajar algunos kilos, pero ya en la disciplina de los golpes decidió seguir compitiendo en 91 kg.

"Llegué en ese peso y ahí me he mantenido. Me gusta ese peso y mi sueño es llegar a ser como uno de los grandes", resalta.

En esta categoría sabe que la alimentación es un aspecto muy importante.

"Nosotros nos cuidamos mucho, no podemos comer muchos carbohidratos porque nos vuelve más lentos. Yo tomo mucho líquido, eso es lo que me sube de peso, pero lo bajo muy rápido con sudor", explica Léster.

Monsalvo no tiene agüizotes cuando entra al cuadrilátero y dice que su único ritual es ponerse en manos de Dios y analizar videos de motivación.

"No sé si el mexicano será mejor que yo, pero daré todo para ganarme el pase al mundial juvenil".

Ese mundial será en noviembre en Rusia y la actuación que tengan los ticos en este torneo será determinante para definir la selección nacional.