Niloofar Ardalan es la capitana de la selección iraní

 17 septiembre, 2015
Niloofar Ardalan durante un entrenamiento en Teherán.
Niloofar Ardalan durante un entrenamiento en Teherán.

Teherán

La capitana de la selección iraní de fútbol sala no participará en el campeonato asiático, que se celebrará en Malasia, porque su marido le prohibió abandonar el país, una decisión que suscitó una polémica en la República Islámica.

La ley en vigor en Irán no permite que una mujer salga del país sin permiso de su marido.

Niloofar Ardalan tenía que acudir a los primer campeonato asiático femenino de fútbol sala, que tendrán lugar entre el 21 y el 26 de setiembre en Malasia, según medios locales.

"Pero mi marido no me dio mi pasaporte para participar en la competición", declaró esta semana la deportista, que dio a conocer el caso para reivindicar su derecho a representar a su país en el torneo.

Ardalan precisó que su marido, un comentarista deportivo, no quería que viajara al extranjero porque su hijo de siete años está a punto de comenzar el curso escolar.

La futbolista afirmó que, como "mujer musulmana", deseaba "defender la bandera" de su país.

"No iba allí para divertirme (...) Quiero que las autoridades aprueben una ley para que podamos defender nuestros derechos antes circunstancias como estas", añadió.

Varias mujeres defendieron a Ardalan en las redes sociales. "Es muy valiente dar a conocer esto en Irán", escribió una internauta en una página Facebook dedicada a la defensa de los derechos de las mujeres.

Otra, Samaneh, acusó al marido de la futbolista de "quitarle a un ser humano el derecho de vivir su propia vida".

Tras comprobar la magnitud de la polémica, Ardalan dijo lamentar "que medios opuestos a la Revolución (islámica) hayan explotado" su historia, alegando que se trata de un asunto privado.

"Yo sólo quería hablar de mi problema para que se encuentre una solución", declaró a la agencia de prensa Nasim. "Esto no es asunto de los demás".

En Irán, las mujeres siguen sufriendo actos de discriminación y deben llevar el velo islámico, pero tienen derecho a votar y muchas van a la universidad, trabajan y conducen.

Varias han sido ministras y, entre los 12 vicepresidentes iraníes, tres son mujeres: Masumeh Ebtekar, titular de Medio Ambiente, Elham Aminzadeh, titular de Asuntos Jurídicos y Shahindokht Molaverdi, encargada de Asuntos Familiares y de Mujeres.