Los Dodgers de Los Ángeles despacharon a los campeones de las Grandes Ligas con un 11 a 1 y con casi una barrida en la serie de cuatro victorias contra una

Por: Antonio Alfaro 19 octubre
Enrique Hernández (14) pegó tres cuadragulares la noche de este jueves.
Enrique Hernández (14) pegó tres cuadragulares la noche de este jueves.

Los Cachorros fueron humillados en la final de Liga Nacional ante los Dodgers. La paliza de 11 a 1 en su propio estadio, la noche de este jueves, hizo leña de árbol caído.

Vencidos en Los Ángeles en los dos primeros juegos, por 5 a 2 y 4 a 1, lo peor para los campeones de las Grandes Ligas llegó en la seguidilla de tres partidos en casa, con derrotas de 6 a 1 y 11 a 1, con tan solo un ajustado triunfo de por medio por 3 a 2.

El castigo se inició temprano la noche de este jueves, con carreras en las primeras cuatro entradas sin respuesta. Una carrera en el primer episodio, otra en el segundo, cinco en el tercero y dos más en el cuarto hicieron que el resto del partido pareciera de trámite.

Enrique Hernández fue el verdugo en ese tramo, con dos cuadrangulares. El segundo lo pegó con las bases llenas para matar cualquier ilusión en la afición local y poner el 7 a 0 en la pizarra apenas en la tercera entrada. En la siguiente, un doble Logan Forsythe parecía gritar el ¡apague y vámonos! con un inmisericorde 9 a 0.

Cuando los Cachorros abrieron los ojos y recobraron la consciencia, el cuadrangular en solitario de Kris Bryant pareció una curita intentando tapar una herida abierta y profunda.

Como si el partido hubiese terminadó ahí por una acuerdo tácito, el resto de los episodios transcurrieron sin suceso, hasta que cayeron un par de carreras más en la novena. Pesadilla: otro cuadrangular de Henrique Hernández, con hombre en base.

Mientras tanto las Grandes Ligas se frotaban las manos con la idea de una Serie Mundial clásica entre los Yanquis y los Dodgers, como en los años 70 y 80, cuando se enfrentaron en tres de cinco finales disputadas entre 1977 y 1981. Quizás habría que remontarse también a la mitad del siglo pasado, cuando los Dodgers, entonces con sede en Brooklyn, enfrentaron a sus vecinos neoyorquinos en cinco de ocho Series Mundiales entre 1949 y 1956.

Antes de la final soñada por muchos, los Yanquis tendrán que deshacerse de los Astros. Aunque Nueva York tiene la final de Liga Americana inclinada a su favor, con un 3 a 2, la victoria pendiente tendrá que sacarla en Houston. El primer intento será este viernes, a partir de las 6 p. m. En caso de ser necesario, el sétimo duelo se jugaría el sábado a la misma hora.