El decisivo tercer compromiso será este domingo a las 5 p. m., en el gimnasio de Goicoechea.

Por: Juan Diego Villarreal 11 diciembre, 2015
Jethiev Davis (izq.) de Ferretería Brenes Barva marca al joven Isaac Conejo, de San Ramón.
Jethiev Davis (izq.) de Ferretería Brenes Barva marca al joven Isaac Conejo, de San Ramón.

El quinteto de Ferretería Brenes Barva dio una lección de coraje e igualó la noche de este viernes la final del Torneo de Copa al derrotar a Coopenae San Ramón por 57-59.

Los heredianos se vengaron de la derrota que les infringieron los poetas en casa y forzaron a un tercer partido que se estará celebrando el próximo domingo 13 de diciembre a las 5 p.m., en el gimnasio de Goicoechea.

El cuadro florense, con una canasta del puertorriqueño Rryan Abrahams a falta de un minuto y 21 segundos para el final, junto a la puntería de Roel Wilson desde la línea de tiro libre, le dio el triunfo a los visitantes.

El cuadro ramonense, por su parte, se mostró errático, fallando en su defensa y siendo muy permisivo en el epílogo del compromiso.

El primer tiempo fue muy parejo, tanto así que los primeros 10 minutos terminaron 16-16 y a la mitad del compromiso los equipos se fueron al descanso igualados 30-30.

San Ramón aprovechó los rompimientos rápidos con la velocidad de Georgio Milligan e Isaac Conejo, al igual que Marco Castrillo y con un Jefny Anderson dominando la pintura.

Por su parte, los barveños hicieron su juego desde el perímetro, con Kay Martínez, Gabriel Quesada y el puertorriqueño Ryan Abrahams nivelando las acciones, cada vez que los locales intentaron tomar diferencia en el marcador.

Los poetas llegaron a tener una diferencia de 10 puntos (26-16) a mitad del segundo cuarto, sin embargo, el ingreso de Alonso Sánchez le dio la movilidad a los heredianos para nivelar el duelo cuando cuando más lo necesitaban.

Al reiniciarse el partido, el deseo de ganar hizo incurrir a los equipos en constantes roces, errores y pérdidas de balón, que finalmente aprovechó Coopenae al sacar una ventaja de tres puntos e irse arriba con un parcial de 43-40.

El último cuarto fue el más emotivo, pues sin nada que perder ambas escuadras dieron lo mejor en el rectángulo.

Un juego de ida y vuelta emocionó a los aficionados que observaron el compromiso en el gimnasio Rafael Rodríguez, aunque al final la precisión de Abrahams y la puntería de Wilson acabó con la fiesta que habían montado los locales.