Como en la final de Pekín 2008 o Londres 2012, el equipo europeo volvió a estar cerca, pero de nuevo no pudo con los hombres de la NBA, a los que sólo ha ganado una vez en los últimos 20 años

 19 agosto, 2016
Kevin Durant celebra una canasta mientras el español Rudy Fernández se lamenta.
Kevin Durant celebra una canasta mientras el español Rudy Fernández se lamenta.

Río de Janeiro

Estados Unidos se metió este viernes en la final olímpica de baloncesto masculino de Río 2016 al ganar 82-76 a España, que jugará el partido por el bronce.

El actual campeón olímpico jugará el domingo, a las 12:45 p. m., ante Serbia, que venció 87-61 a Australia.

Los estadounidenses se metieron en su tercera final olímpica consecutiva tras ganar su partido más disputado en lo que va de torneo olímpico.

Como en la final de Pekín 2008 o Londres 2012, España volvió a estar cerca, pero de nuevo no pudo con los hombres de la NBA, a los que sólo ha ganado una vez en los últimos 20 años, en un partido en el Mundial de Indianápolis de 2002.

Estados Unidos se puso por delante desde el inicio pero nunca consiguió abrir una brecha que matara el partido con los españoles, que al final del primer tiempo conseguían quedarse a seis puntos 45-39.

Los estadounidenses no han perdido ningún partido en los Juegos Olímpicos desde que cayeron en las semifinales de Atenas 2004.

Este viernes la selección de las barras y las estrellas se mostró mucho más agresivo en defensa que en partidos anteriores.

Los españoles se vieron obligados a buscar el tiro desde fuera y sólo Pau Gasol conseguía mantenerse bajo el aro contrario en una lucha constante con el gigante estadounidense DeAndre Jordan.

El pívot de los Spurs fue, a pesar de su contractura que le obligó a jugar con una protección, el mejor anotador de su equipo y del partido con 23 puntos.

Klay Thompson, letal desde la línea de tres puntos (22 puntos), y Kevin Durant (14) fueron los verdugos de los españoles.

En el primer cuarto, los estadounidenses lideraban 26-17, pero en el segundo las faltas cortaron el ritmo del encuentro.

Antes de llegar al descanso los árbitros habían pitado seis técnicas, dos para los estadounidenses y cuatro para los españoles.

España reaccionó, logrando colocarse 30-33 a 3:40 para el final del primer cuarto, en lo que sería su mayor acercamiento en todo el partido.

Estados Unidos no volvería a bajar de los cinco puntos de ventaja en el resto del encuentro en una segunda parte, en la que los norteamericanos tuvieron el control para acabar llevándose el encuentro.