Paulo Vargas detuvo el reloj en 1:36:25; trece segundos antes que Deiber Esquivel

 25 febrero, 2013

Toneladas de polvo y 47 pedregosos kilómetros, enrumbaron a la cúspide al pizzero Paulo Vargas, en la primera fecha del ciclismo de montaña, Copa Desafío Powerade, en Bajamar, Puntarenas.

Ayer, la bicicleta del tibaseño cruzó la línea de meta cuando el cronómetro marcó una hora, 36 minutos y 25 segundos. Llegó solo, nadie lo incomodó en los últimos 10 kilómetros; quedó satisfecho.

“Este es un buen augurio, viene a darme confianza y me enseña que tengo un buen nivel. El triunfo es nuestro, es trabajo en equipo”, dijo, jadeando, el atleta de 33 años.

Y es que a mitad del camino, el pinchonazo de Allan Morales, uno de los de su equipo BCR–Pizza Hut, lo obligó a él y a los demás a cambiar de estrategia y agilizar el ritmo.

Para el ganador, este reto marcó lo que será una lucha por perfeccionar mente y técnica, para que nada falle en la competencia que se viene dentro de una semana, la de los X Juegos Centroamericanos.

En el redondel de Cuarros, trece segundos después de Vargas apareció Deiber Esquivel (Scotiabank). Pasaron dos minutos y, como de repente, tocó la línea de meta su coequipero Steven Villalobos.

Por su parte, el defensor de la copa, Marconi Durán (Coopenae), dejó lo que el año pasado fue suyo (tal y como lo anheló Paulo Vargas) y se trasladó al cuarto cupo en el reto.

Aunque pertenece a la rama Sub23, Erick Soto (BCR-Pizza Hut), se mantuvo codo a codo con los de la élite y logró un tiempo de 1:37: 05.

“Yo soy de Esparza, los climas calientes me caen bien. Eso sí, no veía nada por el polvo, pero todos sabíamos que eso pasaría”, dijo.

Ellas. Fue Cynthia Coto, del Fox Racing, quien se coronó en la categoría femenina, con un crono de 2:27:10. María José Martínez llegó de segunda, 20 minutos después.

En medio del desafío se sintió la ausencia de Adriana Rojas, actual campeona de esa rama, quien a esas mismas horas, competía en la Vuelta Femenina a Costa Rica.

La mayoría de quienes alcanzaron la línea de meta coincidió en que el calor de Bajamar fue factor determinante, intenso, pero que el terreno sí se mantuvo suave, “pedaleable, como debe ser al inicio”.

Esta es solo la primera de las competencias; vendrán cinco más (en Guápiles, Chomes, Jacó, Parrita–Guayabo y Heredia), que no finalizarán sino hasta el 4 de agosto, y contarán con la participación de alrededor de 500 pedalistas.

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