Por: José Luis Rodríguez C. 7 abril, 2015

Sus recorridos largos como volante de contención se acabaron. Ahora David Guzmán no debe preocuparse tanto por defender, sino armar y atacar.

El domingo contra Pérez Zeledón, esta nueva faceta del “20” morado se hizo más que evidente en el primer tiempo, cuando llevó los hilos del juego y hasta tuvo una para marcar que le sacó Luis Diego Sequeira con un vuelo a su izquierda.

Con la presencia de Néstor Monge, quien posee cualidades defensivas, Guzmán ha tomado la batuta y el protagonismo que antes poseían Marvin Angulo, Juan Bustos y Diego Estrada.

Guzmán protege la pelota ante Bryan Sánchez. | MELISSA FERNÁNDEZ
Guzmán protege la pelota ante Bryan Sánchez. | MELISSA FERNÁNDEZ

“Cuando Guzmán jugaba de cinco (contención), lo teníamos un poco limitado porque obviamente hay que mantener el balance, aunque sabíamos que él puede tener una buena proyección para romper la línea de volantes y buscar ofensiva”, dijo Jeaustin Campos el domingo tras vencer a Pérez Zeledón.

“Creo que él aún puede romper un poquito más. Él nos da esa intensidad que requerimos en el medio, no solo para atacar, sino a la hora de defender; creo que con él ganamos muchísimo”, añadió el entrenador.

La presencia de Guzmán como volante mixto le ha restado presencia a Manfred Russell, excompañero en la media cuando el “20” jugaba como contención.

Su potencia física ayuda a disimular carencias del sistema morado, como cuando Angulo pierde presencia en su sector.

De acuerdo con el entrenador, un factor que beneficia a que la mediacancha se vea bien es el trabajo de Jonathan Moya y Ariel Rodríguez, delanteros que pueden jugar como “nueve” (cerca del área), y que se mueven mucho en todo el frente del ataque.

Allí aparece Guzmán, convertido en el guía de los morados.