Cientos de personas se subieron a la tarima donde estaban los jugadores, lo que hizo que estos tuvieran que salir al correr peligro su integridad

Por: Juan Diego Villarreal 24 diciembre, 2015

Lo que inició como una bulliciosa fiesta con la obtención del título 32 del Saprissa concluyó abruptamente en el estadio Ricardo Saprissa por el desorden.

Miles de seguidores del pueblo morado, con cánticos, banderas y toda clase de signos externos morados, se aglomeraron en la Cueva, esperando la llegada de los jugadores, tras ganar en el Morera Soto su estrella número 32.

Los jugadores ingresaron por la platea este y se ubicaron en una tarima en el centro de la cancha. Sin embargo, en el momento en que cantaban, los aficionados empezaron a subirse y se les fueron encima para quitarles las camisetas y hasta las medallas de campeones.

En medio del tumulto, el exportero José Francisco Porras les pidió a los jugadores que se retiraran al camerino, pues ante la falta de un filtro de seguridad corrían peligro entre tanta gente que los quería felicitar, pero de una forma desordenada.

Galeano Luconi, gerente general del conjunto morado, comentó que todo se dio por la euforia de los saprissistas.

"Hay que entender que la gente estaba muy emocionada, esto es parte de la celebración y el título es para todos ellos que nos apoyaron", dijo Luconi.

"Nuestros seguidores siempre nos han apoyado y ya pensamos en el título número 33".

Los jugadores continuaron en el interior del estadio y posteriormente se trasladaron al Centro de Entrenamiento, en Belén, donde celebraron hasta las 4 a. m.

Crisitan Bolaños, volante morado comentó: "Está Copa es para la afición que creyó en nosotros y que estuvo en los momentos más difíciles del campeonato. Lo dije en su momento, yo vine a aportar, firmé con este equipo porque creía que podíamos salir campeones. Me hice un princeso más".

Por su parte, Deyver Vega añadió: "Desde que estoy en el Saprissa este es mi tercer título y nada se compara con el celebrar con la afición morada, al ser la más fiel del país y estar con nosotros hasta altas horas de la noche".

Finalmente, Néstor Monge confesó: "Desde niño soñé con celebrar un título así, con un estadio Saprissa cantando al máximo y con un grupo de jugadores capaces y maduros. Demostramos ser un equipo grande y nos sobrepusimos a todas las adversidades".