El ciclista costarricense del Movistar Team ingresó en el puesto 77 de la undécima etapa del Giro.

Por: Fiorella Masís 21 mayo, 2014

Redacción

El australiano Michael Rogers (Tinkoff) celebra su victoria en la undécima etapa del Giro de Italia 2014.
El australiano Michael Rogers (Tinkoff) celebra su victoria en la undécima etapa del Giro de Italia 2014.

La undécima etapa del Giro de Italia fue una jornada sin cambios importantes, pero muy desgastante para el pelotón, al contar 249 kilómetros.

Tras esa cantidad de camino, el ciclista australiano del Tinkoff Saxo Bank, Michael Rogers (5:48:08), pudo llegar en solitario para llevarse la victoria en Savona, en el noroeste de Italia.

Mientras tanto, el costarricense Andrey Amador (Movistar Team) volvió a ser un peón  vital  para que Nairo Quintana estuviera con el grupo de favoritos y mantuviera las distancias, además de avanzar un puesto en la general, para afrontar el jueves la importante contrarreloj individual (CRI) por las carreteras del Piamonte.

Amador y su compañero José Herrada fueron los encargados de conducir al colombiano en las subidas previas antes de enfrentar el último puerto, a menos de 25 kilómetros de meta.

Cumplido el trabajo, el tico se fue quedando atrás, pero sus compañeros Herrada y Jonathan Castroviejo estuvieron al servicio de Quintana hasta el final, entrando incluso juntos a meta, con 10 segundos después de Rogers.

Amador entró en el lugar 77, con un retraso de 14:44, y en la general está 141, a 1:39:35.

"Fue una etapa muy larga, en la que se salió a mil porque era de esos días que se cree que la escapada llega. Fue un día muy exigente", así resumió Amador la etapa de este miércoles, en declaraciones a La Nación.

Sobre su esguince en el cuello, Amador aseguró que mejora bastante, pero al final también se genera dolores en otras partes del cuerpo.

"Está claro que la lesión del cuello desencadena en otros dolores, como en la espalda, que lo que más me molesta", agregó.

Por su parte, Quintana entró sin percances a meta, evitó caídas y se prepara para enfrentar la CRI de 41,9 kilómetros entre Barbaresco y Barolo, terreno en el que se defiende muy bien y podría ser aprovechado para recortar segundos.

En la general Quintana subió un puesto y ahora está en la octava casilla, con 1:45 de desventaja respecto a Cadel Evans (BMC), quien mantiene la maglia rosa de líder.

Rogers atacó en el momento preciso. Rogers se escapó en el descenso del último puerto, aventajando en la meta en 10 segundos al primer grupo.

El alemán Simon Geschke fue segundo por delante del italiano Enrico Battaglin y el holandés Wilco Kelderman.

En la larga etapa se rodó a una velocidad media y estuvo muy animada. Una escapada de 14 corredores se formó durante el descenso del primer puerto a 170 kilómetros de la meta.

El trabajo del equipo Androni permitió al pelotón neutralizar al grupo antes del Naso di Gatto, última ascensión del día, que coronó primero el colombiano Julián Arredondo, a la cabeza de un grupo de seis que buscaban sorprender.

Tras el reagrupamiento a falta de 25 kilómetros, Rogers lanzó el ataque definitivo para firmar un nuevo triunfo australiano en este Giro.

Se produjeron muchas caídas que obligaron a abandonar al alemán Fabian Wegmann y al australiano Luke Durbridge. El suizo Steve Morabito, principal escudero de Evans en la montaña, también sufrió un golpe pero pudo seguir en la carrera.

Para este jueves será 12ª etapa, de una exigente contrarreloj exigente, con dos subidas en el recorrido.