El rutero expuso los colores de Costa Rica ante el mundo al estar escapado durante cuatro horas

Por: Fanny Tayver Marín 24 septiembre
El rutero Andrey Amador expuso los colores de Costa Rica ante el mundo al estar escapado durante cuatro horas
El rutero Andrey Amador expuso los colores de Costa Rica ante el mundo al estar escapado durante cuatro horas

Andrey Amador exhibió los colores patrios en el grueso de la extensa carrera del Mundial de ciclismo en Bergen, Noruega, donde el eslovaco Peter Sagan consiguió su triple corona consecutiva en la cita planetaria.

El costarricense estaba decidido a figurar de alguna manera en un día maratónico de 267,5 kilómetros.

La estrategia la había perfilado desde hacía tiempo y sabía muy bien lo que tenía que hacer.

Inclusive, Amador le dijo a La Nación que por lo menos intentaría meterse en la escapada. A diferencia de los últimos años, en los que Costa Rica se había ganado el derecho de ir al Mundial con más pedalistas, esta vez le tocó estar solo de nuevo.

Eso complica las cosas, porque él se las tenía que ingeniar como un llanero solitario, pero aceptó el reto y lo aprovechó.

Amador fue uno de los hombres que integró la escapada, que llegó a tener unos ocho minutos de ventaja y que se mantuvo en punta de carrera durante poco más de 150 kilómetros.

Esa fuga de diez hombres, con presencia del costarricense, se gestó al ingresar al circuito urbano, cuando ya se habían pedaleado 40 kilómetros.

Faltaban cuatro vueltas para el desenlace y los países que llevaban superioridad numérica en cuanto a hombres tomaron el control.

La aventura de Amador llegó a su fin cuando en el grupo aceleraron.

"Contento no estoy, pero sí la realidad, de ver que estoy de vuelta a la competición, eso es lo que sí me tiene feliz", manifestó Andrey desde Noruega.

La temporada ha sido un poco extraña para él, al ser la primera vez que corrió el Giro de Italia y el Tour de Francia en un mismo año.

En la Grande Boucle, el tico evidenciaba el desgaste de la ronda italiana y sufrió una caída que lo llevó a anunciar un retiro del Tour que al final no ocurrió.

Cuando se preparaba para encarar la recta final del año, el 4 de agosto tuvo un accidente, pues un carro lo golpeó mientras se entrenaba.

Después de que terminó el Tour de Francia, el 23 de julio, Amador reapareció en acción hasta la semana pasada, en el Mundial de Contrarreloj por Equipos (CRE) y este domingo representó a Costa Rica en la prueba de fondo.

"Me gustaría terminar el año bien", citó Amador, quien tiene en agenda las clásicas de Italia y la carrera en China con la que se acaba el calendario profesional de esta campaña.

Según los datos de la Unión Ciclista Internacional (UCI), Andrey Amador no bajó de 39,7 kilómetros por hora en casi 250 kilómetros.

El tico estuvo en fuga durante cuatro horas, pero no terminó la carrera, porque ya iba cediendo 11:05.

De los 196 ciclistas inscritos, 133 completaron la travesía.

El cierre en Bergen fue apretado, ideal para un hombre que le tiene la medida puesta al Mundial de ruta y que difícilmente pierde un mano a mano en velocidad.

Peter Sagan estaba en el lugar indicado para hacer lo que sabe, cruzar la raya de primero, con un tiempo de 6:28:11, batiendo al noruego Alexander Kristoff, al australiano Michael Matthews y a otros 23 pedalistas que arribaron con ese mismo registro.

Sagan hace historia, porque el eslovaco logró lo que ningún ciclista había conseguido: ganar tres Mundiales en fila.

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