Por: Álvaro Murillo 21 abril, 2012

Barcelona. El clásico español comenzará esta tarde con casi todas las estrellas del Real Madrid y del Barcelona. Cesc Fábregas y Gerard Piqué quedaron fuera de la alineación de Pep Guardiola, mientras que su rival, José Mourinho, intentará liquidar la liga con todos sus mejores hombres, incluido el cuestionado Fábio Coentrão.

Un ambiente de fiesta cunde en el Camp Nou mientras comienza en el juego que, de ganar el Madrid, podría significar una lápida para los intereses del Baça, que está a cuatro puntos de su archirrival. De triunfar los locales, quedaría a un punto y la posibilidad de ganar la Liga sería casi tan amplia como de los merengues.

El estadio está repleto, con aproximadamente 93.000 aficionados, con una imponente mayoría de seguidores culés. En un recorrido que hizo La Nación durante dos horas antes del juego, no fue posible ver ni una sola camiseta ni signo madridista.