25 noviembre, 2014

ABU DABI, Emiratos Árabes Unidos. AP El fichaje de Sebastian Vettel por Ferrari parece apropiado, al reunir a la escudería más prestigiosa de este deporte con el piloto más exitoso en activo.

No obstante, la agradable simetría se acaba ahí.

La dura realidad es que tanto Ferrari como Vettel están a la deriva y se necesitan mutuamente para volver a la cima.

Esta temporada, Ferrari no logró ganar ni una carrera por primera vez desde 1993, mientras que Vettel terminó sin una victoria por primera vez desde 2007, cuando hizo su debut en la F1 y corrió apenas ocho veces.

La cifra contrasta con el año anterior, cuando Vettel ganó en 13 oportunidades. Este año sólo consiguió cuatro podios y terminó quinto, 217 puntos atrás del campeón, Lewis Hamilton.

Inclusive, se vio superado totalmente por su compañero Daniel Ricciardo, de quien debió ser más bien el mentor.

“Sé que hay una montaña de trabajo esperándome y que eso es parte de la tarea que he elegido”, dijo Vettel. “Creo que si escalamos esta montaña juntos, ese será un lazo muy fuerte, y terminar teniendo éxito es una perspectiva fantástica”.

Sebastian Vettel corrió su última carrera el domingo en Red Bull. | AP
Sebastian Vettel corrió su última carrera el domingo en Red Bull. | AP

Racha. Pero está claro que ambos necesitarán paciencia.

Desde la victoria de Fernando Alonso en el Gran Premio de España en mayo de 2013, Ferrari lleva 33 carreras sin ganar, una racha dolorosamente larga que ya tuvo consecuencias, con Marco Mattiacci reemplazando al veterano director de la escudería Stefano Domenicali.

“Ambos queremos abrir nuevos ciclos”, dijo Mattiacci. “Con Sebastian tenemos a uno de los campeones del mundo más jóvenes de la historia”.