3 enero, 2015

Los pilotos, ayer en el parque Tecnópolis, en Buenos Aires. | EFE
Los pilotos, ayer en el parque Tecnópolis, en Buenos Aires. | EFE

Buenos Aires. EFE y AP Ambiente de fiesta, días feriados, sin olvidar las protestas, es lo que espera al Rally Dakar.

La gran cantidad de público que visitó el parque de Tecnópolis, en Buenos Aires, creó el escenario ideal para recibir a la espectacular competencia.

Cerca de 10.000 personas visitaron el lugar donde la mayoría de los pilotos de las cuatro especialidades realizaron las revisiones técnicas de sus autos, motos, quads y camiones.

“Somos unos privilegiados de poder recibir otra vez al Dakar en Buenos Aires. Cuando se conoció el recorrido convenimos con mis amigos en postergar las vacaciones para poder estar presentes hoy y mañana”, relata eufórico Mario con su casaca del Dakar recién comprada para el evento.

“Me gusta mucho el deporte motor y por suerte pudimos hacernos un tiempo para vivir esta experiencia única”, relató Víctor, un español quien junto con su compañera Marta disfrutan del rali.

En Bolivia no se quedaron atrás y el presidente Evo Morales declaró feriado el 12 de enero para recibir a la caravana en su país por segundo año.

No todos están felices. Pero no todos están contentos con la llegada del Dakar.

En la antesala de la carrera, comunidades indígenas de la provincia de Jujuy, en el norte argentino, se declararon en estado de “permanente movilización y alerta” al pronunciarse ante el paso del rali por sus territorios.

Los originarios subrayaron en un comunicado que, en la pasada edición, los caminos quedaron en mal estado, dejaron animales muertos o desorientados y las salinas con barro.

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