El técnico reveló que su club, el Blooming, lo hizo cambiar de ideología futbolística y ahora no apuesta siempre por atacar

Por: Esteban Valverde 21 noviembre
Jeaustin Campos gira instrucciones en un partido de Blooming. Foto: Ruddy Osinaga/ Facebook de Blooming.
Jeaustin Campos gira instrucciones en un partido de Blooming. Foto: Ruddy Osinaga/ Facebook de Blooming.

Jeaustin Campos ya encontró el equilibrio necesario para llevar al Blooming de Bolivia por el buen camino.

El estratega tuvo que dejar de lado su fidelidad a un solo estilo, empezó a coquetear con el balompié reservado y la nueva relación le ha dado resultados.

Campos ya no se considera aquel estratega que siempre mandaba a su equipo contra el marco rival, sin importar el contrincante, ni la cancha en la que jugara.

En Bolivia, enfrentarse a la altura en ciudades como La Paz (3. 600 metros sobre el nivel del mar) hizo que el técnico comprendiera la importancia de replegarse para provocar el desgaste del contrario.

"Me consideraba un entrenador muy metódico, ahora cambió mi manera de pensar. Yo soy ofensivo, pero ir a jugar a La Paz o Potosí te enseña a que a veces tenés que replegarte, a jugar de contragolpe. Ser muy ofensivo está quedando de lado, la madurez me enseñó que no puedo ser ofensivo siempre", reveló.

Hoy con el boleto a la Copa Sudamericana en el bolsillo y peleando por meterse a la Copa Libertadores, el tico encuentra en su filosofía variables gracias al camino recorrido en diferentes banquillos.

A la mente se viene el 13 de noviembre del 2016, cuando al mando de Cartaginés quedó fuera en la última fecha del Torneo de Invierno. A los blanquiazules les bastaba igualar el cotejo para avanzar a semifinales, no obstante con un planteamiento osado perdieron 2 a 3 y quedaron en el camino.

"Acostumbrarme a una cultura futbolística no fue sencillo. Lo otro es que la astucia o inteligencia de uno como entrenador se puso a prueba, aquí aprendí a no morir con la mía. El fútbol moderno no lo permite", explicó.

Las tierras suramericanas hicieron que el excartaginés también apostara por un fútbol más directo y menos elaborado.

"Yo quería un fútbol más elaborado, pero ellos no tienen esa filosofía de jugar a lo ancho, son más directos. El balompié es muy táctico, es muy parecido a Costa Rica, pero no están tan acostumbrados a un orden, si se les dificulta un poco entonces había que intentar imponer esa idea", mencionó.

De los últimos nueve encuentros disputados, Blooming solo ha perdido uno, igualado dos y triunfó en seis ocasiones.

Ser el primer tico en ganar un cupo a un torneo grande en América del Sur llena de ilusión al extimonel de Saprissa, quien no esconde su orgullo.

Jeaustin antes de dormirse, cada día, ya se imagina en escenarios imponentes del Cono Sur. Visitar a un grande de Brasil como Flamengo o Corinthians, hasta enfrentar a algún argentino le dibuja una sonrisa al tico.

"Al final del ejercicio uno está viendo la magnitud de lo que se hace, este es solo un primer paso, para un timonel como yo sé lo que representa. Imagínese solo el empujón que le da esto a mi hoja de vida, la verdad no puedo más que estar feliz", dijo.

El inicio de la aventura no fue sencillo y en los primeros 10 juegos apenas logró un rendimiento del 53% gracias a ganar 16 de 30 unidades.

Ahora Blooming está a ocho puntos del puntero, Bolívar, con 15 por disputar.

"Está muy reñido. Al final matemáticamente vamos a luchar hasta el último minuto, el domingo a 3. 600 de altura metros (es en La Paz) contra Bolívar tenemos un juego que es de seis puntos. No obstante sé que es difícil alcanzar el campeonato", expresó.

Campos ya entró en la historia de los técnicos nacionales gracias a que ya no es tan osado en su propuesta táctica.