Las competencias de hoy fueron de 100 metros planos, 2.000 mm. y 3.000 m., todas en categorías juveniles masculinas y femeninas

 11 julio
William Pérez al arrivar a la meta en la final de los 3000 metros planos, categoría juvenil B.
William Pérez al arrivar a la meta en la final de los 3000 metros planos, categoría juvenil B.

El último esfuerzo se les dibujaba en el rostro; corrían a más no poder en busca del oro. A 50 metros Coronado acarició la medalla... pero la victoria sería para Desamparados en la final de los 3.000 metros planos de atletismo, categoría juvenil B masculina.

William Pérez, ataviado con los colores de Coronado, no podía creerlo, por segundo año consecutivo estuvo a las puertas del máximo galardón en unos Juegos Nacionales.

"Siendo sincero, el segundo lugar es muy duro, entre motivante y desalentador porque a pesar de que mejoré mi mejor marca personal, queda ese sin sabor de no tener el oro en el pecho", relató Pérez, quien aún recuperaba el aliento tras el intenso cierre de la competencia.

Aún así, asegura sentirse muy optimista con su trabajo esta temporada, un proceso que está seguro va a desembocar en la tan ansiada medalla dorada.

"No se puede mirar atrás, menos cuando uno compite con un gran grupo de atletas que lo dan todo. Me siento muy orgulloso de Damián -ganador del primer lugar- y de nosotros como corredores, demostramos que podemos trabajar bien en equipo con miras a los Centroamericanos que se vienen", aseguró el joven atleta.

Y es que el camino de William no ha sido fácil. Una fuerte lesión en el pie lo mantuvo alejado durante varios meses de la pista, obligándolo a esforzarse aún más para lograr una exitosa recuperación.

"Mi momento más díficil, y creo que el de cualquier atleta, fue una fractura en el pie a principio de año. Estuve dos meses fuera porque me fracturé el segundo metatarso, por estrés, por el mismo hecho de entrenar tanto. Volví en abril, pero quedé fuera del campeonato nacional. Se juntaron muchas cosas, me recuperé y vengo a sacarme el clavo de estar siempre peleando los primeros puestos", dijo un muy seguro William.

Agradece profundamente a su familia, su novia, y a su entrenador, Roberto Méndez, quien siempre está para él, casi que 24 horas al día. No podía olvidar a su compañero de entrenamiento, Josué Muñoz, y al equipo en general, parte de la inspiración que utiliza para competir.

Con un tajante "sí" afirma que volverá el próximo año por ese primer lugar que le ha resultado tan esquivo, porque no importan las adversidades cuando uno tiene sus metas bien trazadas.

"Si pueden estar atentos a los Juegos Centroamericanos, voy a dar lo mejor de mí, indiferentemente de si gano medallas o no, igual me voy a esforzar al máximo por el país" sentenció un ya más alegre William Pérez, quien no piensa rendirse y toma esta nueva derrota como un escalón más para hacer realidad sus sueños.

El Campeonato Centroamericano Juvenil de Atletismo se llevará a cabo en Nicaragua, el último fin de semana de julio (28, 29 y 30).

Oro para los barrios del sur. Damián García se mantuvo en segundo lugar durante casi toda la final de los 3.000 metros planos, pero en el último tramo, el desamparadeño corrió con todas sus fuerzas, sorprendiendo a extraños pero no a los suyos, para dejarse la presea dorada disputada en la pista del Estadio Nacional de La Sabana.

Damián García mira al cielo y grita de alegría tras conseguir el oro en los 3000 metros planos, categoría juvenil B.
Damián García mira al cielo y grita de alegría tras conseguir el oro en los 3000 metros planos, categoría juvenil B.

"El triunfo significa demasiado, poder ganar otra medalla de oro para Desamparados haciendo lo mismo que hice el año pasado, mantener el ritmo y jalar a lo último. Gracias a Dios por darme la fuerza para mantenerme, sabía que no me podía desesperar", explicó un agotado pero feliz García.

El esfuerzo fue enorme, levántandose a las 4 a. m. para trotar una hora antes de ir al colegio, donde se mantenía de 7 a. m. a 4:10 p. m.

"Cuando salía del colegio debía ir a casa a cambiarme porque a las 4:30 p. m. tenía entrenamiento, entonces regresaba tarde, como a las 9 de la noche para estudiar y hacer tareas del cole. Es muy cansado pero cada esfuerzo vale", recordó Damián.

Su inspiración trasciende la vida misma porque la persona que lo motiva a nunca rendirse ya no lo acompaña desde la Tierra, sino que se encuentra en algún lugar del cielo. Sin embargo, el corazón de este atleta aún palpita fuerte de amor por su pequeño angelito.

"Mi más grande apoyo no está aquí, pero yo sé que me está cuidando, lo llevo en la mente, en el corazón, en todo lado. Mi hermanito Dylan, que en paz descanse, él es el que me da la fuerza. No puedo olvidar a mi mamá y a mi papá, que siempre están conmigo", expresó el orgulloso ganador.

Antes de partir a recibir las felicitaciones de sus seres queridos, dejó un mensaje para todos esos jóvenes que quieren llegar tan alto como él pero que aún no se animan a intentarlo.

"En esta vida todo se puede lograr con esfuerzo y dedicación, hay que mirar siempre hacia adelante. No importa si están en una mala situación, Dios nos pone retos y solamente es de echar para adelante en todo momento", concluyó Damián García.

Los niños también compitieron. En los Juegos Nacionales no se olvidan de los más chicos, honrando aquella frase de que la niñez es el futuro de las naciones.

Por segundo año consecutivo la organización habilitó un decatlón para niños. Este año contó con la participación de 32 pequeños entusiastas del atletismo quienes ven como, desde una corta edad, se les moldea para convertirlos en futuros atletas.

Naiyelín Chacón Calvo fue una de las abanderadas de esta iniciativa. Representando a Siquirres, llegó con el ánimo al tope en busca de disfrutar fuera de su escuela, en las grandes ligas.

Naiyelín y su madre Jennifer disfrutando de las competencias de atletismo en el Estadio Nacional.
Naiyelín y su madre Jennifer disfrutando de las competencias de atletismo en el Estadio Nacional.

"En Juegos Nacionales es mi primer año, pero en la escuela compito siempre. A toda mi familia le gusta el deporte y a mí me encanta el atletismo, por eso lo escogí. Además, en mi escuela me dijeron que era muy buena y que tenía que meterme a competir más en serio", dijo Naiyelín con muchas ansias, justo antes de la carrera.

Su madre, Jennifer Chacón, gritaba sin parar desde las graderías del Estadio Nacional, emocionada de ver a su pequeña hija dando lo mejor de sí, tal y como ella le enseñó.

"Estamos superemocionados, venimos todos los de la casa. Somos futbolistas en la familia, pero ella quería atletismo y véala, nos ha demostrado que todo se puede porque está en unos Juegos Nacionales, en cambio nosotros nunca pasamos de los cantonales", rememoró Jennifer, con un brillo especial en sus ojos.

La jornada estuvo muy intensa, se corrió y se sudó hasta la última gota en busca de la victoria pero, más allá de las medallas, el triunfo estuvo realmente en el corazón y el espíritu de todos aquellos deportistas jóvenes que compitieron con alma de ganadores gracias al atletismo.

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