Ruiz impidió que florenses llegaran a tres partidos sin saborear la victoria

Por: Kenneth Hernández Cerdas 12 marzo, 2015
Yendrick Ruiz intenta rematar ante la mirada de defensores belemitas. | LUI S NAVARRO
Yendrick Ruiz intenta rematar ante la mirada de defensores belemitas. | LUI S NAVARRO

Heredia. A seis días de medirse al América de México por la Concacaf, Herediano envió señales preocupantes, no solo por lo que le costó tumbar a Belén, sino porque perdió la agresividad que se necesita para batallar contra un coloso del área.

Anoche, la oncena florense distó de aquel equipo que una semana atrás eliminó al Olimpia de Honduras. No tuvo ideas, le faltó empuje, carácter, calidad y sobre todo hambre para superar a un oponente, a todas luces, inferior.

Los rojiamarillos se quedaron sin respuestas ante la trampa que les tendió su contrincante y por eso les costó mucho quebrar el orden belemita.

De no ser por el tacto que tuvo Yendrick Ruiz para marcar una de las pocas opciones claras que le quedó, al minuto 78, el marcador en el Rosabal Cordero hubiera reflejado un pálido 0-0.

Esta vez no fue tan determinante el empuje de Óscar Esteban Granados ni el intento de armar de un Elías Aguilar, tan cargado de altibajos que acabó sustituido.

El partido fue gris, sin tensión ni emoción, con un equipo casa perdido en el campo y de poca elaboración de juego.

Con sus reconocidas limitaciones de planilla, el cuadro belemita se apegó a su reconocido libreto cuando enfrenta a un grande: incomodarlo al máximo, quitarle la pelota y tocar en corto para que el rival haga el gasto de correr tras el esférico por toda la cancha.

Telaraña. En la primera parte el equipo del Puro Ureña logró que el Team se viera previsible y poco atinado al apuntarle al novato cancerbero Juseff Delgado.

En muy escasas oportunidades Cristhian Lagos acechó con peligro a Delgado, una tendencia recurrente para otros de sus compañeros, entre ellos Yendrick Ruiz, de poco brillo en términos generales.

Como detalle, por la hora en que comenzó el encuentro (6 p. m.), dio la impresión de ser un ensayo con acceso al público y no un partido con tres puntos de por medio, en el que la afición no entró en calor, posiblemente contagiada por la baja calidad del “espectáculo” ofrecido por los protagonistas.

En la segunda parte hubo una leve mejoría de los dirigidos por Mauricio Wright, más acuciosos pero no tan finos sobre el césped.

El empuje por dejarse los tres puntos los motivó a aprovechar la mínima fisura de sus vecinos, cuyo margen de error fue tan estrecho que terminaron perdiendo con el gol a 14 minutos de final.

Qué Belén mereció salir ileso, quizás sí, pero el fútbol castiga duro cuando hay un parpadeo.

En síntesis, el gol de Ruiz maquilló una noche floja para un Herediano que no puede ser tan pasivo y poco productivo en la cancha si quiere poner en apuros al América, el millonario club que ya demostró no tener piedad.