El estratega de los de Occidente insiste en que el equipo se pone nervioso cuando le anotan el primer gol. Asegura que sus futbolistas pasan por un bloqueo mental que les impide mantener la confianza

Por: José Pablo Alfaro Rojas 15 octubre
Wálter Centeno asegura que su equipo pierde la confianza después de que le anotan el primer gol.
Wálter Centeno asegura que su equipo pierde la confianza después de que le anotan el primer gol.

Grecia

El timonel de Grecia, Wálter Centeno, asegura que sus jugadores están viviendo un "bloqueo mental" que les impide mantener la confianza cuando les anotan un gol. Pérez Zeledón le marcó el primer tanto al 38' y al final los griegos terminaron goleados 3 por 0, después de un segundo tiempo en el que cometieron demasiados errores.

El Paté también se refirió a las constantes pérdidas de balón de su equipo, que en la mayoría de casos se convierten en anotaciones para el equipo rival.

—Ha ganado un punto de nueve disputados en los últimos tres partidos y ahora cae ante Pérez Zeledón en casa. ¿Qué sensación le dejan estos resultados y el accionar del equipo?

—Creo que hasta el minuto 38, como sucedió en Alajuela, sufrimos un penal en contra y a la postre el gol. Después de ahí el equipo empezó a ver fantasmas y a verse nervioso. Yo les he dicho que si recibimos un gol, hay que tratar de tener un poco más de fortaleza mental, que es lo que hace falta, y sabiendo que estamos en esa etapa de crecimiento. Nos ha pasado mucho con los equipos que están en los primeros lugares, que no perdonan. Mi equipo tiene que tranquilizarse, no asustarse para no perder todo lo que se ha hecho en el primer tiempo.

—¿Cómo hacer que los jugadores cambien para que no aparezcan esos fantasmas de los que habla?

—Bueno, es meramente de ellos porque no puede entrar en su mente, ellos deben tomar esa decisión. Yo desde la línea les doy las instrucciones, pero cuando les pasa una dificultad deben reaccionar. Ahí es cuando no han estado del todo bien, y ahí es cuando les entra la duda y se van equivocando, al punto de que si usted ve el segundo gol, Alexander Robinson tiene una bola para jugarla y la despeja, la deja corta y luego es gol. En el tercer gol, el lateral mío, en ese caso Byron Jiménez, se trata de quitar un jugador, se equivoca y es gol. Los que no vinieron al estadio dirán, 'que goleada', pero Pérez hizo los goles e hizo lo que tenía que hacer.

—Antes se veía un equipo de Grecia mucho más ofensivo. ¿Por qué ha disminuido el volumen ofensivo?

—Si ve el partido, Pérez Zeledón hizo un bloque profundo y así es imposible que haya cambio de ritmo y lo que hay es circulación de balón. Eso fue lo que hizo Grecia, buscar los espacios y hacer cambios de juego, pero ellos se defienden bien y corren mucho y eso hizo mella en el equipo, que en el primer tiempo tuvo algunas y no concretó y entonces el rival se hizo fuerte. Pero vamos a seguir, la línea está ahí, la idea está bien plasmada y falta un poco más de interpretación y finalización.

—Pérez Zeledón cedió la iniciativa al principio y terminó haciendo daño porque Grecia pierde mucho balón en el medio campo y termina mal parado. ¿Qué hacer contra eso porque se está volviendo predecible?

—Primero hay que hacer el gol. Al hacer el gol, ellos van a salir de donde se metieron. Cuando se juega contra un equipo que cede la iniciativa hay que liquidarlo y anularle el plan que trae. ¿Qué pasaría si yo les hago un gol? El plan se les vino abajo. Entonces es una lucha, un juego de poder. Usted dice claramente que perdemos mucho balón y es porque arriesgamos mucho, entonces estamos más propensos a perder el balón. No puedo golpearlos ni decirles nada, son riesgos del sistema que ellos ya saben. Lo que tenemos que hacer es golpear al equipo grande con uno o dos goles para ver que hacen después.

—Todavía tiene la opción de la clasificación. Viene la UCR y Herediano. ¿Cómo contrarrestar el bloqueo mental que vive el equipo en la actualidad?

—Son miedos que se les meten a los jugadores por lo que escuchan. Les dicen 'se van a caer, se van a caer' y el chiquito se cae, son miedos que ellos llevan cuando juegan de local. Yo lo veo como decisiones, porque hay un estado mental que los ha estado bloqueando.