No salen de noche, pasan del estadio a sus casa y evitan exponerse al peligro

Por: Kenneth Hernández Cerdas 7 febrero, 2015

Su nombre oficial es San Pedro Sula, pero le llaman “la capital mundial del asesinato”.

En esta ciudad, al noroeste de Honduras, se registran al menos tres asesinatos por día, según el último informe del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública, Justicia y Paz.

Uno de los crímenes más recientes ocurrió antier y golpeó directo al fútbol.

La víctima fue Mario Verdial, quien era presidente del Real España, equipo que dirige el técnico costarricense Javier Delgado y que tiene en sus filas a Víctor Mambo Núñez.

“Regularmente uno escucha noticias de crímenes de empresarios pero este nos ha impactado más por ser una persona del club. Ha sido muy duro”, confesó con dolor ayer a La Nación , el propio Javier Delgado.

El estratega tiene siete meses de radicar ahí y de antemano conocía los antecedentes de la zona. Y asegura que, ante la ola de violencia que azota la ciudad, él toma las previsiones necesarias para su seguridad.

“No soy de salir mucho; no me expongo, de la casa voy al entrenamiento y viceversa. Eso sí, de noche casi no salgo. En ocasiones visito algún centro comercial pero soy precavido. Al salir me encomiendo a Dios para que me proteja”, reveló el estratega.

El timonel nacional afirma que, pese al peligro latente, no se abraza al temor para vivir.

“Si lo hago no tendría vida ni tranquilidad. A mí no me ha pasado nada porque ando con precaución y evito lugares peligrosos, pero esto no es un tema solo de Honduras, en Costa Rica y en otros países también hay peligro y lugares a los que uno no puede ir”, señaló el Sheriff.

Javier Delgado (izquierda) asistió ayer a la vela de Mario Verdial, presidente del Real España, quien fue asesinado el jueves. | CORTESÍA DIARIO DIEZ
Javier Delgado (izquierda) asistió ayer a la vela de Mario Verdial, presidente del Real España, quien fue asesinado el jueves. | CORTESÍA DIARIO DIEZ

Como antecedente, Delgado recordó que la situación más extrema que ha vivido en el extranjero no le ocurrió en Honduras sino en Guatemala, donde recibió una amenaza de muerte de un líder de una barra organizada.

Frontera peligrosa. La Mesilla, Guatemala, es una zona fronteriza con México y señalada como de alto riesgo por estar en una región con conocido tráfico de drogas, delincuencia y contrabando.

El equipo de la localidad, Los Halcones, tiene en el banquillo a un tico, Rónald la Bala Gómez.

Como le sucede a Delgado en Honduras, Gómez tampoco goza de una libertad plena en su cotidianidad.

“Yo lo que hago es que de entrenar me devuelvo a mi casa, no me gusta andar mucho afuera”, subrayó la Bala.

El estratega confesó que el pueblo donde vive no está exento de crímenes por tratarse de una ruta de paso hacia Chiapas.

“Especialmente aquí donde estoy han habido asesinatos de dirigentes y bastantes homicidios, uno tiene que aprender a vivir con ello”, recalcó.