Por: Cristian Brenes 21 mayo

Víctor Mambo Núñez festejó por todo lo alto la estrella 26 del Herediano y no es para menos, pues con su gol en la Cueva, el jugador marcó el tanto que le hacía falta en su extenso currículum: marcarle un gol a Saprissa en una final en Tibás.

Núñez decretó el segundo gol en la victoria 0-2 y el 5-0 en el marcador global para hincar al Monstruo de manera inapelable en el estadio Ricardo Saprissa.

Según datos del estadígrafo Cristian Sandoval, el Mambo es el máximo goleador en finales del fútbol tico con nueve dianas en estas series.

Además, es el segundo mejor goleador del Team en su historia con 88 goles con la casaca florense.

Por si fuera poco su tanto de ayer significó el 244 en su carrera deportiva.

El experimentado futbolista aseguró que este torneo fue especial, pues aunque no fue tan regular pudo alzar la mano para anotar el tanto que le puso la cereza al pastel a la temporada rojiamarilla.

“Estoy acostumbrado a ser importante en todos los partidos en los que me toman en cuenta, en ocasiones estuve en banca y en otras jugué, pero lo más importante es que hoy se me dio un gol que busqué mucho porque ya se me había negado”, afirmó Mambo.

En criterio del jugador pesó la madurez que tiene el vestuario del Team en este tipo de series finales.

“Hicimos un gran trabajo en la cuadrangular y también en esta final. La madurez de nuestros jugadores marcó la pauta sin duda alguna”, agregó.

El futbolista expresó que aún hay Mambo para rato y que está a seis goles de su nueva meta que consiste en anotar 250 goles en la máxima categoría.