El asistente técnico de Saprissa criticó que un sector de aficionados morados insultara al delantero Álvaro Saborío en la derrota del miércoles ante Belén

Por: Daniel Jiménez 9 febrero
Álvaro Saborío intenta pegarle al balón ante la marca de un jugador belemita, en el partido del miércoles, último del delantero en el fútbol.
Álvaro Saborío intenta pegarle al balón ante la marca de un jugador belemita, en el partido del miércoles, último del delantero en el fútbol.

"Es reprochable (la actitud de la afición con Saborío), él es uno de los goleadores históricos de Saprissa, le dio muchísimas alegrías a la afición y bajo ninguna circunstancia merece que se le trate de la manera que se le trató ayer (miércoles)".

Con esas palabras el asistente técnico del Saprissa, Víctor Cordero, cuestionó la forma en que un sector de aficionados morados insultaron al delantero Álvaro Saborío en la derrota del miércoles ante Belén.

Después de ese cotejo, el delantero confirmó que se retira del fútbol tras el regreso efímero al club morado.

Cordero señala que no es la primera vez que un ídolo de Saprissaes silbado por los seguidores, pero le parece injusto. El excapitán morado recuerda que de todos los jugadores icónicos del club, tan solo uno ha gozado del respeto total de la afición: Evaristo Coronado.

De regreso a los camerinos después de un mal juego, si la fanaticada estaba lanzando reproches e insultos a cada jugador, las recriminaciones cesaban al paso de Coronado y después continuaban con los demás futbolistas, según Cordero.

"Ha pasado con todos los ídolos del Saprissa, igual son situaciones que uno no desea, porque es la propia afición, se puede entender cuando estamos en un campo rival, pero que los propios aficionados le silben por esforzarse... para nosotros no es entendible, bajo ninguna circunstancia", agregó.

El auxiliar de Carlos Watson dijo que en el equipo estaban felices de que Saborío regresara del exterior para vestirse de morado.

"Álvaro vino con el mejor de los afanes, todos estábamos agradecidos y contentos porque hizo esfuerzos extra para estar a punto. Tenía un tiempo de estar inactivo e hizo un esfuerzo para estar listo", señaló.

Según describió Cordero, tras el juego ante los belemitas, Saborío entró al camerino con la misma actitud de todos los futbolistas.

"Ingresó como todo el resto de compañeros, molesto y dolido por la derrota, afectado al igual que todos, porque a nadie le gusta perder", finalizó.