Por: Randall Corella V. 15 junio, 2013
 Alexánder Mora y Juan Alvarado, de Turrialba, marcaron a Róger Policía Gómez en el estadio Pipilo Umaña. | ARCHIVO
Alexánder Mora y Juan Alvarado, de Turrialba, marcaron a Róger Policía Gómez en el estadio Pipilo Umaña. | ARCHIVO

Una victoria en casa ajena le dio al Uruguay de Coronado el título de campeón en la primera final disputada en la historia de la Segunda División.

Aunque correspondía al campeonato de 1987, aquel duelo por el ascenso a la máxima categoría se disputó en marzo de 1988.

El primer juego de la serie se realizó el domingo 20 marzo, a las 11 a. m., en el Estadio Pipilo Umaña de Moravia.

Uruguay de Coronado fue el anfitrión esa mañana en el reducto moraviano.

Dirigida por Carlos Watson (hoy director técnico de los coronadeños), Turrialba sacó un empate sin goles en el primer cotejo, y se aprestó a definir la serie una semana después, como locales en el estadio Rafael Ángel Camacho.

Un ambiente de fiesta llenó la ciudad turrialbeña la mañana del 27 de marzo. A las 11 a. m., miles de aficionados colmaron las gradas estadio azucarero para celebrar la obtención de una corona que terminó escapándoseles de las manos.

Los goles de Ronny Díaz y Jorge Grillo Roldán definieron la serie 2-0 a favor del conjunto lechero y le marcaron el camino para regresar a la Primera División 17 años después de haber vivido la amarga experiencia del descenso.