Por: José Fernando Araya N. 12 octubre, 2013

La Selección Nacional tuvo ayer, ante Honduras, el peor encuentro de la eliminatoria a Brasil 2014.

De hecho, esta estadística del encuentro así lo refleja: la Tricolor solo hizo un remate directo, por intermedio de Joel Campbell, al cierre del encuentro.

Después de eso no hay nada más que rescatar ofensivamente hablando, pues se produjeron otros tres remates, pero completamente desviados y sin ningún peligro.

Diego Calvo trató de cambiarle la cara a la ofensiva tica. | LUIS NAVARRO
Diego Calvo trató de cambiarle la cara a la ofensiva tica. | LUIS NAVARRO

Álvaro Saborío lució impreciso y solitario en el ataque, mientras que Bryan Ruiz y Cristian Bolaños no contribuyeron mayor cosa.

En la zona media el trabajo fue más regular, por la marca y no por la creación, ya que no se jugó por los costados ni se abrieron espacios.

La defensa lució sólida en la marca, con buenas coberturas y aplicados en la recuperación de balones, pero con escasa proyección al ataque, un mal que al parecer afectó a todos los seleccionados.

Aunque se controló el juego aéreo hondureño y salió airosa en la mayoría de acciones frente a los catrachos, una desatención en la marca, permitió que Jerry Bengtson inclinara la balanza a favor de los locales, quienes tampoco había hecho grandes méritos.