Los goles de Diego Calvo y Armando Alonso ponen la serie a favor de los erizos

Por: Ferlin Fuentes 21 julio, 2015

La Liga sacó la tarea en casa tras derrotar al Santos de Guápiles (2-0) en un juego en el que imperó la posesión del balón, dejando de lado la profundidad.

Alajuelense quiere empacharse con el balón, es evidente en el campo. Mucho dominio pero poca verticalidad.

Si no se toca la puerta del arco rival, hay pocas opciones de inquietar y ganar.

Los manudos meditan cada paso, una vez recuperado el esférico comienza la transición, en muchas de las ocasiones con poco peligro, estancadas en una zaga santista que sabe posicionarse y que no sufrió de más en Alajuela.

El Santos de Guápiles mantiene el orden en un medio campo, en el que Luis Carlos Pérez lleva la manija. Sin embargo, en ataque presenta a un Víctor Mambo Núñez desgastado, más ocupado por los dimes y diretes con los rivales que por sacrificarse con el grupo.

Los rojinegros encontraron la luz cuando decidieron caminar de frente, buscando un fútbol vertical.

Steve Garita recibió un pase dentro del área por parte del sacrificado Andrés Lezcano, el lateral decidió retar a Eduardo Gómez a un pique en corto para luego sacar un centro-remate que no pudo contener el arquero y Diego Calvo logró cerrar la pinza para anotar al 35’.

Para la segunda parte, el técnico cafetero pedía atacar por los costados; más que una propuesta, la orden era imperativa.

El segundo dardo cayó por una vía que el entrenador colombiano Hernán Torres exigía a gritos desde el banquillo.

Rónald Matarrita atacó con velocidad pura la banda que defendía un accesible Marvin Obando y un fornido, pero lento, Roy Smith. Tras dejarlos en el camino, sacó un centro raso al punto de penal, donde Armando Alonso esperaba sin marca. Gol.

El Santos lleva ahora la serie a su casa, donde le tocará proponer y tratar de quitarle el balón a un rival obsesionado por tenerlo.